Condiciona mayor gasto educación a que se mejore el rendimiento
POR MARIO MÉNDEZ
Un estudio del Centro de Investigación Económica de las Antillas (CENANTILLAS) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, advierte que aunque es necesario aumentar el gasto público en educación, esto debe estar condicionado a que se enfrenten los factores que afectan negativamente el rendimiento escolar.
Advierte que si se aumenta el gasto público en educación, sin atacar esos factores, se podría ahondar la desigualdad en el aprovechamiento de los beneficios de la educación.
Cenantillas agrega que pudiera ocurrir que un incremento en el gasto en educación no genere cambios relevantes en el rendimiento académico de los estudiantes.
La exigencia de mayor gasto en educación es entendible y compartida, pero la problemática educacional es mucho más compleja y no se resuelve construyendo más escuelas y dotándolas de computadoras conectadas a Internet, afirma el estudio de Cenantillas.
Explica que si el objetivo es mejorar el desempeño, una condición previa sería conocer y tener alguna aproximación cuantitativa de cuáles son sus determinantes.
Cenantillas considera que esto requiere de estudios técnicos apoyados en datos estadísticos que no son especialmente difíciles de recolectar incluso con los sistemas de información disponibles actualmente.
Consideró impostergable la realización de un estudio al respecto.
Cenantillas señala que hay evidencias de que los determinantes más relevantes se encuentran en fenómenos que usualmente se consideran ajenos al sistema educativo, por lo cual es necesario un cambio en el punto de atención en materia del gasto público.
El foco debiera dirigirse hacia las condiciones familiares y personales de los estudiantes, señala, y agrega que los resultados del estudio aplicado al caso dominicano muestran algunas ideas sobre cuáles son los aspectos fundamentales a considerar.
La pobreza, medida por el nivel socio-económico, se constituye en el gran obstáculo para el desempeño, pero también influyen la ruralidad, el hecho de provenir de un hogar joven o ser mujer, entre otros aspectos, indica el informe de Cenantillas. Agrega que la inversión intensiva en el sistema educativo, sin atacar a las diferencias socio-económicas con que parten los estudiantes puede ahondar la desigualdad.
Por una parte, se tendrá un grupo de jóvenes que, partiendo de condiciones socio-económicas favorables logre aprovechar la calidad de la oferta educativa que se le brinda, garantizándose un éxito escolar que luego se traduce en mejora en ingresos, posición social, integración, participación, etcétera.
Pero, en paralelo, se mantendría al grupo de jóvenes que, aún con la mejora en el sistema educativo, fracasan en la escuela y perpetúan una situación vulnerable desde el punto de visto económico, político y social, explica el informe de Cenantillas.
En base a datos de la encuesta ENDESA 2002, Centanillas afirma que el nivel socio-económico afecta el desempeño en sentido directo.
Los estudiantes provenientes de hogares de estratos bajos tienden a repetir y abandonar más la escuela tnato en zonas rurales como urbanas, explica.
También señala que hay mayor repitencia y abandono de la escuela, mientras más jóvenes son los jefes de hogar.