El Congreso enfrenta batalla para abrir las costas a la perforación
POR SHEILA MCNULTY EN HOUSTON
Las acciones del Senado esta semana para abrir las anteriormente restringidas aguas de las costas a las perforaciones de petróleo y gas significa que ahora habrá una dura batalla para reconciliarla con un proyecto de ley más liberal aprobado por la Cámara de Representantes.
Los analistas consideran que la búsqueda de un compromiso sobre los planes que compiten para retirar una prohibición sobre las perforaciones que el Congreso renueva cada año para proteger cerca del 85% de las aguas costeras de EEUU va a ser difícil.
El proyecto de ley de Recursos Energéticos en Aguas Profundas de la Cámara pudiera abrir potencialmente la producción mucho más cerca de la costa y en muchos más sitios que según la extensión limitado que ofrece el proyecto de ley del Senado, dice Kevin Book, analista de energía de Friedman Billings Ramsey.
La votación de hoy casi no tiene importancia, añade. El problema real es el que está por venir con las negociaciones con la Cámara.
El plan del Senado es abrir 8,3 millones de acres para la perforación y los senadores han dicho que ellos bloquearán cualquier cosa que vaya más allá de lo que han acordado entre ellos. También la Cámara considera que se ha comprometido suficientemente.
Ronald Barone, director gerente de investigaciones en acciones corrientes del grupo de servicios eléctricos de gas natural de UBS Securities explica que las restricciones ambientales sobre el acceso a nuevas tierras y áreas frente a las costas son un problema significativo.
Las áreas de perforación existentes no solo están madurando, sino que las que aún est´´an por desarrollar son campos cada vez más pequeños, con hallazgos cada vez menores, que deja a las compañías perforando en objetivos más y más reducidos.
Los planes para eliminar las barreras a la perforación en nuevas áreas han surgido reiteradamente en el Congreso, solo para que sean derrotados, dice. Por eso, el está en guardia sobre su posible aprobación.
Aún si la ley se aprueba en alguna forma, se tomaría entre dos y cuatro años para aportar algún suministro al mercado, dado que las áreas que están potencialmente en oferta son nuevas, y no cuentan con los oleoductos u otra infraestructura que permita apresurar la producción. No creo que vaya a cambiar las cosas inminentemente.
Ruaraidh Montgomery, un analista de energía de EEUU de Wood Mackenzie, la consultoría, está de acuerdo en que si hasta el Congreso abre una zona del área bajo consideración, es poco probable que resulte en un desarrollo rápido, y observa que la actual infraestructura frente a las costas de EEUU está restringida a la frontera con el Golfo de México Central, y la falta de datos extensivos seísmicos y de perforación hacen del Golfo Oriental, ahora bajo consideración, un área de alto riesgo para empezar.
Sin embargo, a largo plazo, el señor Montgomery cree que el proyecto de la Cámara, tal como está, destraba recursos considerables.
Las reservas potenciales, dice, pudieran estar cerca de los 50 trillones de pies cúbicos -suficientemente grande como para no ignorarlo cuando EEUU está buscando formas de reducir su dependencia de la energía importada.
Sin tomar en cuenta las actividades en el Congreso, el señor Book, de Friedman Billings Ramsey, observa que el Departamento del Interior planea ofrecer 2 millones de acres de áreas valiosas en el tercer trimestre de 2007, como parte de su plan de arrendamiento en las costas para 2007-2012 -la mayor parte del área el proyecto de ley del Senado la abriría en el primer año, pero 25 millas más cerca de la línea costera.
La posición de repliegue es significativa, dijo el señor Book.
VERSION: IVAN PEREZ CARRION