Mejorar riego
Piden construir dos presas para mayor impulso agropecuario
Aseguran que las obras permitirían incorporar 180 mil tareas productivas y mejorar el uso del agua en zonas clave del país para la producción agropecuaria.

Los líderes del sector Santos Paulino, Iván Tío Pimentel y Juan Pablo Pérez.
Los productores de arroz pidieron la construcción de dos presas que harían que el país de un salto en la producción agropecuaria.
Consideraron que esas infraestructuras garantizarían agua para riego, ampliarían la frontera agrícola y mejorarían la productividad en regiones con alto potencial, especialmente en la Línea Noroeste.
Al participar en el Encuentro Económico del HOY, los líderes del sector Iván Tío Pimentel, Juan Pablo Pérez y Santos Paulino explicaron que esas presas permitirían incorporar entre 150 mil y 180 mil tareas actualmente improductivas, no solo para arroz, sino, también para otros cultivos como plátano, yuca, guineo y hortalizas, aprovechando un clima estable y con bajos niveles de lluvia.
Pimentel, expresidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) y actual presidente de la Cooperativa Agropecuaria de Valverde, explicó que el sector lleva años solicitando la construcción de las presas del río Ámina, en la provincia Valverde y Guayubín o Boca de los Ríos, en Santiago Rodríguez, siendo ésta última la única iniciada.
Indicó que con al menos una de esas obras se podría comenzar a transformar la producción agrícola de la Línea Noroeste, aunque subrayó que las tres son necesarias para garantizar la estabilidad hídrica.
Resaltó que el arroz es uno de los cultivos que más demanda agua, ya que para producir un kilogramo se requieren hasta 4,000 litros, por lo que insistió en la necesidad de invertir en sistemas de riego más eficientes y en obras hidráulicas de largo plazo.
Pérez, quien es presidente de la Asociación de Productores de Arroz de la Línea Nordeste, señaló que otro proyecto que requiere apoyo del Estado es la nivelación de suelos, una tecnología que permite ahorrar hasta un 30 % del agua utilizada en riego, aunque dijo que todavía existe un rezago importante.
Estimó que solo entre un 40 % y 50 % de los terrenos presenta algún tipo de nivelación, pero el porcentaje de suelos con tecnología eficiente, como rayos láser o sistemas GNSS, ronda apenas el 28 %.
Señaló que existen proyectos en marcha para mejorar el manejo del agua, algunos con apoyo de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, enfocados en la gestión de cuencas, particularmente en el río Yuna, los cuales comenzaron a ejecutarse en la presente cosecha.
Además, indicó que en La Vega, con la presa del Guayubín, también se impulsa la estabilización del cauce del río Camú, lo que actualmente permite irrigar alrededor de 85 mil tareas, con la posibilidad de incorporar 50 mil tareas adicionales a la producción agrícola.
Indicó que el proyecto de la presa se encuentra en una situación de indefinición, ya que, aunque fue iniciado y en un momento se estimó un avance cercano al 20 %, en la actualidad se encuentra en proceso de revisión.
En otro orden, Paulino, quien es presidente del Consejo Nacional de Parceleros de la Reforma Agraria, habló sobre la necesidad de mejorar los caminos vecinales, ya que la falta de infraestructura vial limita la salida de la producción desde zonas rurales, encarece los costos y afecta la rentabilidad de los agricultores.
“En estos momentos, en los mercados, una libra de ñame, yautía amarilla y mapey casi no existe y si se encuentra cuesta hasta 160 pesos, porque no hay acceso por los caminos. Estos productos se dan en tierras altas de montaña y no hay cómo sacarlos. Da pena, porque se pierden en el campo”, expresó, al instar a realizar inversiones urgentes en caminos.