FINANCIAL TIMES Pese a caída de materias primas divisas de exportadores no bajan
Los comerciantes de monedas extranjeras están desconcertados. A pesar del desplome del precio del petróleo y de otros minerales a medida que el crecimiento global se desacelera, las divisas de los países que son grandes exportadores de materias primas han fallado en seguir. De hecho, ellos se han estado manteniendo más que bien.
Las divisas de materias primas, las que pertenecen a naciones industrializadas con grandes exportaciones netas de materias primas, como es el caso de Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Noruega, han bajado justo un 3-4% contra el dólar estadounidense en los últimos tres meses.
Por contraste, el crudo Brent también ha bajado un 26%, el carbón térmico ha disminuido un 18% y el cobre por un 12%. Eso ha ocasionado que los analistas del Deutsche Bank lo llamen una extrema dislocación entre las divisas de materias primas y los precios de los materiales crudos.
El movimiento ha alcanzado a algunos fondos de protección, los cuales estuvieron vendiendo divisas, tales como el dólar australiano, como una apuesta sobre los precios de las materias primas y un crecimiento más débil.
También está creando un dolor de cabeza para los productores de materias primas en países como Australia y Canadá manteniendo altos sus costos denominados en la moneda nacional, incluso cuando sus ingresos denominados en dólares se tambalean paralelamente con los precios. Hay una simple explicación para el desajuste.
Los inversionistas típicamente buscan rendimientos, y las monedas de materias primas están entre los más altos rendidores de las naciones industrializadas. Las tasas de interés real están todavía por encima de cero en Australia, que tiene las tasas nominales más altas de cualquier nación industrializada, en un 3.5 por ciento.
Eso ayuda a explicar el porqué, a pesar de los recientes recortes de tasas por parte del Banco de Reservas de Australia, la moneda sigue siendo apoyada. Derek Sammann, director de productos de divisas y de tasas de interés del CME Group, dice que los volúmenes de comercio en dólar australiano han llegado a las nubes. El rendimiento diferencial es un conductor significativo de eso, él dice.
Pero, además, hay un cambio que está teniendo lugar y que ha inflado el valor de algunas de las más importantes materias primas. Las divisas de materias primas están entre los pocos activos tasados triple-A dejados para los inversionistas y directores de reservas del banco central que están desesperados por diversificar aún más allá de la eurozona.
El dólar de Nueva Zelanda observó un auge en las últimas semanas después que Moodys reafirmó su estatus triple-A a finales del mes pasado. Australia, Canadá y Noruega también están entre los números pequeños de naciones industrializadas que todavía mantienen las apreciadas clasificaciones triple-A. Ese es un importante factor para los directores de reservas del Banco Central y otros inversionistas conservadores, tales como los fondos de pensiones, muchos de los cuales tienen el mandato de invertir solamente en los activos más seguros.
Los bancos centrales están comprando los últimos bonos soberanos que quedan clasificados triple-A siguiendo las bajas de clasificación en la eurozona a principios de año, dice Mansoor Mohi-uddin de UBS. Mientras los bancos centrales mantienen la mayoría de sus reservas en dólares y euros, casi todos están buscando diversificar sus activos.
Los bancos centrales, incluyendo a Rusia y la República Checa, recientemente han anunciado que están agregando el dólar australiano a sus reservas. Los comerciantes dicen que el dólar de Nueva Zelanda y las monedas escandinavas han captado la atención de los directores de reservas.
El cambio está ayudando a apoyar las monedas más pequeñas, como el dólar australiano, aunque el ciclo de materias primas cambie y el crecimiento se frene, creando problemas para los productores, desde las compañías mineras de carbón australiano hasta las petroleras canadienses.
Las monedas nacionales más fuertes afectan a los productores inflando sus costos; en general, sin embargo, ese efecto es compensado por un aumento en los precios de las materias primas.
La forma en que los productores miran las divisas es como si fueran una protección natural, dice George Cheveley, director de portafolio de recursos naturales de Investec Asset Management. Algunas personas están confundidas porque eso no está funcionando como ellos esperaban.
El efecto es hacer menos competitivos los proyectos en países como Australia y Canadá, dice Colin Hamilton, analista de materias primas de Macquarie.
Tomando en cuenta donde ha estado el ciclo de materias primas, usted habría esperado que el dólar australiano estuviera en $0.90, dice Hamilton. Eso afecta las inversiones de gasto de capital en el mediano plazo.
No todas las divisas de materias primas son creadas iguales. El dólar australiano, por ejemplo, en parte se ha mantenido por las grandes exportaciones de hierro de la nación, que apenas han bajado en precio.
La moneda de Nueva Zelanda se ha mantenido este año a causa de que es un importador neto de petróleo, el cual ha bajado fuertemente, y un exportador neto de materias primas suaves, donde las bajan han sido débiles. Pero si los precios de los recursos naturales continúan bajando, las economías de Australia, Canadá y Nueva Zelanda eventualmente parecerán menos seguras, dicen algunos analistas.
Schroders está rechazando las divisas de materias primas en sus carteras de cambio extranjero, basado en la asunción de que, en el mediano plazo, seguirán los precios de las materias primas en su declive. Los analistas del Deutsche Bank también creen que las divisas de materias primas pronto seguirán bajando las exportaciones en sus países, y están asesorando a los inversionistas a que se alejen por el momento. Pienso que existe la posibilidad de ponerse al día, dice George Saravelos, analista de cambio extranjero del Deutsche Bank.
La cifra
3-4%
Han bajado las divisas de materias primas, contra el dólar estadounidense en los últimos tres meses.
Sector de servicios financieros resta 11,000 empleos en junio
Brian Groom
La industria de servicios financieros llevó a cabo un recorte de 11,000 empleos en los tres meses hasta junio, todo en la banca, en un momento en que las perspectivas económicas crecen, a pesar del fuerte rendimiento empresarial, según reportó el grupo de empleadores de CBI y PwC.
Los volúmenes de negocios crecieron a su ritmo más rápido desde que comenzó la crisis financiera en 2008, y el ingreso también se elevó fuertemente, pero las compañías estuvieron menos optimistas que en el trimestre anterior.
La encuesta de 108 compañías fiscales fueron conducidas este mes entre las dos elecciones griegas y a medida que el sistema bancario español estaba entrando bajo presión. Los resultados fueron más fuertes que en otros sectores, pero Ian McCafferty, director de asesoría económica de CBI, dijo que no eran incompatibles con una débil economía. Las transacciones entre los bancos y las empresas industriales y comerciales fueron relativamente pobres, con el crecimiento proveniente de clientes en el extranjero, individuos y otras instituciones financieras. El sector de servicios financieros, que emplea 1.14 millones de personas y contribuye con un 9% a la producción económica, vieron los empleos bajar inesperadamente en el pasado trimestre. Pero las compañías esperan crear 6,000 empleos en los próximos tres meses.
Los volúmenes de negocios subieron fuertemente para los bancos, aseguradores de vida, corredores de seguros, y comerciantes de valores. McCafferty dijo que los volúmenes e ingresos se esperaba que continuaran creciendo, pero a un ritmo más lento.
Las claves
1. Relativamente pobres
Las transacciones entre los bancos y las empresas industriales y comerciales fueron relativamente pobres, con el crecimiento proveniente de clientes en el extranjero.
2. Emplea 1.14 millones
El sector de servicios financieros, que emplea 1.14 millones de personas y contribuye con un 9% a la producción económica, vieron los empleos bajar inesperadamente en el pasado trimestre.
VERSIÓN AL ESPAÑOL DE ROSANNA CAPELLA