Futuro de medicina en China está en manos de sus tecnológicas

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Liu Sainan, una neuróloga de 47 años después de 16 años en un importante hospital de la capital china, se incorporó a Ping An Healthcare and Technology Co., una plataforma de salud con sede en Shanghái que opera la aplicación Ping An Good Doctor. Liu consulta a los pacientes a través de mensajes en línea usando la aplicación, en ocasiones hasta diez personas a la vez. Los pacientes también pueden enviar imágenes de síntomas, como hematomas o los resultados de sus análisis.
Good Doctor, respaldada por la principal aseguradora del país, Ping An Insurance Group of China, lanzó en agosto un servicio de suscripción anual que ofrece consultas médicas en línea. Los usuarios pagan una tarifa anual que va de 499 yuanes a 1,999 yuanes (de 70 a 281 dólares) para consultar especialistas en todos los campos, desde hipertensión hasta problemas digestivos de recién nacidos, en cualquier momento y desde cualquier lugar.
Es un intento de rehacer el desbordado sistema de salud de China para la era de Internet. La industria tecnológica del país ya ha transformado la forma en que los consumidores compran, piden taxis y ordenan comida. Ahora las compañías, desde Good Doctor hasta Alibaba y Tencent, intentan hacer lo mismo con la atención médica. Su apuesta es utilizar los servicios digitales para atender a pacientes frustrados con un sistema público de salud que tiene dificultades para satisfacer la demanda de tratamiento durante una epidemia nacional de cáncer, diabetes y enfermedades cardíacas.
La atención médica online en China se convertirá en un negocio de 198 mil millones de yuanes para 2026, casi veinte veces su volumen de 11 mil millones de yuanes en 2016, predice la consultora Frost & Sullivan. “Todos en el sector están explorando, y los inversores están observando, para ver cómo las compañías de atención médica vía Internet pueden generar rentabilidad”, señala el CEO de Good Doctor, Wang Tao. “Hemos descubierto claramente que el [servicio de] médico familiar será el propulsor”.
Wang dice que su compañía busca inscribir a diez millones de familias en los próximos cinco años y generar con ello 10 mil millones de yuanes en ingresos anuales. Eso triplica las ventas por 3,300 millones de yuanes que registró la empresa en 2018, la mayoría procedentes de la venta en línea de productos y suplementos para la salud. La compañía espera ser rentable para 2021.
Limitaciones. No obstante, hay limitantes para lo que un médico puede hacer en el ciberespacio sin ver al paciente. Entre otras regulaciones sobre la cibermedicina, China no permite a los médicos hacer un diagnóstico inicial a través de una consulta en línea, solo permite consultas de seguimiento y la emisión de recetas, que pueden ser con un médico diferente. “Este todavía es un campo emergente”, dice Leon Qi, jefe regional de investigación financiera asiática en Daiwa Capital Markets Hong Kong.
China tiene una urgente necesidad de nuevos modelos de atención médica. Cada año agrega casi 4 millones de nuevos pacientes con cáncer. También tuvo 114 millones de pacientes con diabetes en 2017 y 290 millones de pacientes con enfermedades cardíacas el año pasado, todos entre los números más altos del mundo.
Si bien hay un hospital de máxima calidad por cada 550 mil personas en Beijing o Shanghái, en el interior occidental del país hay solo uno por cada dos millones y medio de personas, según datos compilados por la correduría CSC Financial.
Diversas compañías tecnológicas se disponen a llenar ese vacío. WeDoctor, que está respaldada por Tencent Holdings, indica que su plataforma en línea puede conectar potencialmente a más de 200 millones de usuarios con médicos de hospitales de todo el país.
Alibaba Health, respaldada por Alibaba Group Holding, ha contratado a unos 15 mil doctores sénior para ofrecer servicios de consulta online para los usuarios de su comercio minorista en línea y su aplicación de pago Alipay.
A pesar del gran interés en la medicina en línea, los inversores aún siguen esperando resultados. Las acciones de Good Doctor han bajado 15% desde su oferta pública inicial el año pasado. Otras empresas del sector “health-tech” o tecnología sanitaria también han tenido un año regular, las acciones de Alibaba Health cayeron 8 por ciento en el último año, el doble de la caída del 4% del índice bursátil Hang Seng.
Sistema lleno
Al otro lado de la transitada calle de la oficina de Good Doctor se encuentra el centenario Hospital Beijing Tong Ren, famoso por sus departamentos de Oftalmología y Otorrinolaringología. En un día laborable reciente, la planta baja del edificio para pacientes ambulatorios estaba abarrotada de personas que hacían fila para pedir una cita con especialistas. Las citas para algunos médicos sénior requerían un mes de espera. Los mejores hospitales en China siempre están llenos.