Crítica
Ng Cortiñas: hay más dinero en el Gobierno, pero menos en los bolsillos de la gente
Economista presenta una contra rendición de cuentas económicas
Ng Cortiñas calificó el desempeño económico de 2025 como bajo y débil, al crecer apenas 2.1%, muy por debajo del promedio histórico cercano al 5.5% y del potencial estimado en torno al 5%.
SANTO DOMINGO.- El economista Haivanjoe Ng Cortiñas presentó de manera anticipada su lectura económica previa a la rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, a través de una contra rendición de cuentas económicas, en la que reinterpreta los datos oficiales desde la vida cotidiana de los hogares dominicanos.
Rendir cuentas desde la mesa de los hogares y desde el bolsillo de la gente es la mejor manera de entender lo que pasó en 2025, muy distinto a hacerlo desde el Salón de la Asamblea Nacional, expresó el economista.
Crecimiento bajo y economía débil
Ng Cortiñas calificó el desempeño económico de 2025 como bajo y débil, al crecer apenas 2.1%, muy por debajo del promedio histórico cercano al 5.5% y del potencial estimado en torno al 5%.
Señaló que este crecimiento fue insuficiente para generar empleo de calidad y aumentos reales de ingresos, manteniendo niveles elevados de informalidad y una economía en estado de subutilización productiva.
Detalló que sectores clave mostraron un desempeño limitado, como la manufactura (1.6%), la construcción (-1.8%) y los servicios (2.7%), lo que impactó directamente en la calidad de vida de la población.
Sostiene que a ese bajo crecimiento se suma una contradicción central del año: la economía dominicana no enfrentó escasez de divisas. Por el contrario, el sector externo generó US$47,300 millones, el nivel más alto de la historia. Sin embargo, ese récord no se tradujo en dinamismo interno.
Apuntó que en 2025 no faltaron dólares; lo que faltó fue una política económica capaz de convertirlos en producción, empleo y bienestar, sostuvo.
Inflación que golpea más a los pobres
La inflación general cerró en 4.95%, cercana al límite superior del rango meta, pero la inflación de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas alcanzó 8.2%, casi el doble.
Dado que los hogares de ingresos bajos y medios destinan más del 35% de su gasto a alimentos, su inflación real estuvo más cerca del 8% que del promedio nacional.
El resultado fue una inflación regresiva que castigó más a quienes menos tienen, afirmó.
Ingresos que no alcanzan
Según la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), el ingreso promedio por hora de la población ocupada aumentó alrededor de 2% nominal en 2025. Sin embargo, al descontar la inflación: el salario real cayó cerca de 3% usando la inflación general, y más de 6% al considerar la inflación de alimentos.
En 2025 se trabajó más horas para comprar menos cosas: jornadas de hasta 45 horas semanales con ingresos que rondaron entre RD$70 y RD$90 por hora en muchos casos, reflejando la realidad de la mesa de los hogares dominicanos, explicó.
Más liquidez en la economía, menos bienestar en hogares
El economista destacó que el dinero en poder del público creció 14.9% en 2025, muy por encima del crecimiento del PIB y de los ingresos laborales que solo fue de un 2.0%.
La economía tuvo más liquidez, pero no más bienestar. El aumento del dinero se concentró en grandes empresas, intermediación financiera y estratos de mayores ingresos, mientras los hogares trabajadores enfrentaron precios más altos y menor poder adquisitivo, señaló.
Más gasto público, pero menos crecimiento
Ng Cortiñas indicó que el Gobierno ejecutó cerca de RD$1.49 billones en 2025, el mayor nivel de gasto público de la historia reciente. Sin embargo, ese mayor gasto no se tradujo en mayor crecimiento económico.
Explicó que la composición del gasto fue determinante: el gasto corriente representó alrededor del 87% del total, mientras el gasto de capital apenas rondó el 13%.
Esto implica que la mayor parte del presupuesto se destinó a funcionamiento, transferencias e intereses, y no a inversión pública productiva capaz de dinamizar la economía.
A esta debilidad estructural se suma que el déficit fiscal cerró en torno a 3.2% del PIB en 2025.
Hubo más gasto público, pero poco transformador. Hubo déficit, pero sin crecimiento equivalente. Y hubo más recursos en el Estado, pero sin impacto proporcional en el bienestar de los hogares, explicó.
Deuda pública más grande y más pesada
La deuda pública total pasó de US$57,587 millones en diciembre de 2024 a US$61,549 millones en diciembre de 2025, un aumento cercano a US$4,000 millones en un solo año.
Además, la presión de la deuda sobre la economía aumentó de 46.3% a 47.9% del PIB, reflejando un crecimiento simultáneo en saldo y carga relativa.
Este aumento se tradujo en RD$301,736 millones destinados al pago de intereses en 2025, equivalentes al 20.2% del gasto público total. Uno de cada cinco pesos del presupuesto no llegó a la gente; se fue a pagar deuda, subrayó.
Estabilidad en los números, presión en los hogares
Ng Cortiñas concluyó que en 2025 hubo estabilidad macroeconómica en los indicadores, pero retroceso en la vida cotidiana de la población, evidenciado en que:
• los precios crecieron más rápido que los ingresos,
• el empleo no garantizó bienestar,
• y la política económica priorizó estabilidad financiera sobre prosperidad compartida.
La economía de 2025 puede verse ordenada en los indicadores, pero desordenada en los hogares, finalizó diciendo el economista.