Economía
La oscuridad empieza a ceder terreno en el fisco
No es un paso aislado, sino parte de una secuencia coherente de iniciativas orientadas a un manejo más transparente y eficiente de los recursos del Estado

Magín Díaz
No fue por casualidad, sino por el simbolismo de la fecha, que se escogió este martes 9 de diciembre —Día Internacional de la Lucha contra la Corrupción— para el lanzamiento, por parte del Ministerio de Hacienda y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de la plataforma web MapaInversiones 2.0, creada para fortalecer la transparencia, la trazabilidad de la inversión pública y el acceso ciudadano a la información oficial.
La República Dominicana se incorporó a esta plataforma en 2019 —hoy integrada por doce países de la región—, y su evolución hacia MapaInversiones 2.0 revela el paso a una segunda generación, con mayores funcionalidades, datos más completos, una interfaz más moderna y mejores herramientas de participación ciudadana, consulta y seguimiento. En resumen, se trata de modernización que busca dotar de mayor transparencia al sistema de inversiones públicas.
No es un paso aislado, sino parte de una secuencia coherente de iniciativas orientadas a un manejo más transparente y eficiente de los recursos del Estado, en las cuales el BID ha desempeñado un papel protagónico o, al menos, ha brindado un respaldo decisivo. Lo mismo ocurre con el Ministerio de Hacienda y Economía, ahora dirigido por Magín Díaz, quien ha estado involucrado en estos esfuerzos desde distintos roles.
Entre las iniciativas emprendidas por el país figura la creación del SIGEF (Sistema de Información de la Gestión Financiera), una herramienta tecnológica centralizada que integra y automatiza la gestión financiera de todas las entidades públicas —desde el gobierno central hasta los municipios—, permitiendo la ejecución presupuestaria, la contabilidad, los pagos y las compras de manera eficiente, transparente y unificada, en el marco del Sistema Integrado de Administración Financiera del Estado (SIAFE). Su puesta en marcha formal ocurrió tras la promulgación de los Decretos 9 y 10 de enero de 2004, aunque el proceso de reforma comenzó a gestarse desde 1996 con el apoyo del propio BID. Antes del SIGEF, las cuentas de las instituciones del gobierno se llevaban “a la brigandina”, sin rigor alguno.
Tampoco debe omitirse la creación de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), establecida mediante la Ley 340-06 del 18 de agosto de 2006, reglamentada por el Decreto 490-07 y respaldada técnicamente y financieramente por el BID. Esta entidad es la responsable de regir el sistema de compras y contrataciones públicas de bienes, obras y servicios del Estado. La ley ha sido actualizada —entre otras, mediante la Ley 449-06— y complementada por diversos decretos y resoluciones que han ido perfeccionando el sistema.
Otro avance significativo fue la promulgación de la Ley de Responsabilidad Fiscal (Ley 35-24), el 17 de julio de 2024, que establece reglas claras para el manejo de las finanzas públicas y el control de la deuda, constituyéndose en un hito para la transparencia fiscal del país. Aunque no puede afirmarse que el BID tuviera un rol protagónico en su elaboración, sí brindó apoyo en distintos espacios. En su informe BID Economics sobre la República Dominicana, por ejemplo, enfatizó la necesidad de “implementar la ley de responsabilidad fiscal para asegurar la transparencia y sostenibilidad de las finanzas públicas”.
De modo que, no solo por su aporte al lanzar este martes la iniciativa web MapaInversiones 2.0, sino también por su amplio y valioso accionar en favor de la transparencia fiscal y administrativa, corresponde reconocer al BID con luz plena: ha convertido la transparencia no solo en un deber técnico, sino en la construcción de caminos que honran lo público.
Y aunque todavía no se divisa el amanecer en su plenitud, estamos tejiendo los primeros hilos de claridad, esos que anuncian que la oscuridad empieza a ceder terreno.