Investigación
Política económica en la Era de Trujillo (1930-1961)
Trujillo usó al Estado para financiar su vasto emporio empresarial, una dinámica que desembocó, finalmente, en el colapso económico del país

Portada del libro de Eduardo Tejera
El economista Eduardo Tejera, miembro de la Junta Monetaria y autor de diversas obras, acaba de publicar una investigación elaborada con el rigor que exige la responsabilidad de narrar la historia. En el trasfondo de sus páginas late una enseñanza profunda: el país no puede permitirse, jamás, que las palancas de la política monetaria, fiscal y comercial se confundan con los intereses privados de quien ostenta el poder.
Se trata de la obra Política económica en la Era de Trujillo (1930-1961), presentada oficialmente el 18 de febrero de 2026 en la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, bajo el sello editorial de la Academia Dominicana de la Historia.
Impulsado, probablemente, por la convicción de que el porvenir de una nación no se escribe solo con sueños, sino también con la memoria viva de su pasado, Tejera examina en esta obra las políticas fiscales, monetarias y financieras del régimen. Su mirada se detiene con especial atención en la forma en que las decisiones económicas del trujillismo moldearon la estructura productiva del país y marcaron el pulso de la vida económica nacional, estrechamente ligadas a la concentración del poder político y empresarial que caracterizó aquel período histórico.
Como si quisiera dejar grabada una lección indeleble —para que nunca vuelva a borrarse la frontera entre el poder público y los intereses privados del gobernante—, Tejera despliega en ocho capítulos, estructurados con acierto y sobriedad, un análisis lúcido de los cambios que atravesó la economía dominicana. En el plano interno, muestra cómo estos estuvieron subordinados a las maniobras de Trujillo para expandir y financiar su vasto emporio empresarial, una dinámica que desembocó, finalmente, en el colapso económico que —como señala el propio autor— culminó «en una dolorosa crisis y recesión en 1961, al momento del ajusticiamiento del dictador».
Tristemente, como se revela, el país se quedó sin reservas monetarias internacionales y también perdió casi todo el oro que poseía, pues Trujillo tomó un préstamo en el Banco Nova Scotia, poniendo en garantía el oro de las reservas monetarias y dejando al país prácticamente en la quiebra.