Presionan Alemania abandone el dogma de la austeridad

Berlin (Germany), 23/10/2019.- German Minister of Interior, Construction and Homeland Horst Seehofer answers a question from an MP during a session of the German Bundestag in Berlin, Germany, 23 October 2019. Interior Minister Seehofer takes questions from the members of parliament (Alemania) EFE/EPA/HAYOUNG JEON
En la medida en que Alemania se ha colocado al borde de la recesión, crecen las presiones sobre el gobierno para que en la política fiscal se abandone el dogma de la austeridad.
La presión no procede ya solo del exterior, pues dentro de Alemania son muchas las voces que plantean los riesgos de aferrarse al déficit cero. Sin embargo, la gran coalición de Gobierno —democristianos y socialdemócratas— aún no cede.
“El debate es muy intenso”, sostiene en su despacho del Parlamento la diputada socialdemócrata (SPD) Cansel Kiziltepe.
“En Alemania prevalece la mentalidad del ahorro y los recortes. Llevamos 15 años sin invertir de verdad. Los puentes, las autopistas, la digitalización, las escuelas están en muy mal estado. Necesitamos viviendas asequibles”, dice.
“Un estímulo por parte de Berlín sería muy positivo para el sur de Europa.
Además, con los intereses tan bajos, es absurdo no hacerlo”, sostiene la diputada, que reconoce encontrarse en minoría dentro de un partido que busca nuevo líder y nueva identidad.
Kiziltepe, integrante de la comisión de Finanzas del Bundestag, es una de las promotoras de un encuentro singular, que tendrá lugar en el Parlamento a finales de noviembre, impulsado por diputados socialdemócratas y del partido más izquierdista Die Linke. Bajo el título “¡Invertid!, ¿frena el freno de la deuda el futuro de Alemania?”, parlamentarios y expertos aspiran a generar debate.
El freno de la deuda alemán —que pese a su nombre deja un cierto margen al endeudamiento— está recogido en la Constitución alemana, que especifica que “los presupuestos de la Federación y de los länder tienen que ser equilibrados, sin ingresos provenientes de créditos”. Explica también que podrán tenerse en cuenta coyunturas excepcionales, así como casos de catástrofes naturales.
El presupuesto federal se considerará equilibrado cuando los ingresos provenientes de créditos no superan el 0,35% del PIB.
Alemania ha presentado presupuestos sin déficit en los últimos cinco años gracias a la buena situación de la economía y el empleo. Pero los últimos datos económicos alertan de un serio riesgo de recesión técnica e incluso de una cierta ralentización de la creación de empleo.