Venezuela, camino la dolarización de su economía

Venezuelan bolivar notes and various denominations of U.S dollar bills are arranged for a photograph in Caracas, Venezuela, on Sunday, Feb. 22, 2015. A decline in oil revenue has exacerbated the drop in the bolivar, which has lost 90 percent of its value against the U.S. dollar on the black market since President Nicolas Maduro came to office two years ago. Photographer: Meridith Kohut/Bloomberg
La hiperinflación está produciendo la brusca aceleración de la dolarización en Venezuela.
En el país sudamericano ya se cobran habitualmente en divisa estadounidense las consultas médicas y odontológicas privadas, los seguros, los servicios turísticos, los electrodomésticos y las cocinas, los inmuebles, las cuentas del restaurante, la educación privada. Incluso las actividades comerciales menores, como las visitas a la peluquería, las compras en el mercado y los traslados en transporte, informa el diario El País. En muchos casos, las ventas se ofrecen en dólares “o en bolívares, de acuerdo a la tasa oficial del día”.
“La dolarización de la economía venezolana divide al país en dos tipos de ciudadanos: los que tienen dólares y los que no los tienen. Los primeros sobreviven, los segundos malviven”, agrega la publicación.
El salario mínimo en la Venezuela de Nicolás Maduro es uno de los más bajos de América: 7,5 dólares al mes.
La tasa anual de inflación hasta lo que va de 2019, es, según los cálculos más conservadores, de 1.500 por ciento. Las personas que cobran remuneraciones únicamente en bolívares tienen que depender de los subsidios oficiales.
Muchas empresas grandes y medianas ya ofrecen remuneraciones totales, o bonos complementarios, en dólares, y los empresarios ya pueden importar productos sujetos al dólar.
Según los estudios de la firma Consultores 21, el 40% de la población ha manifestado tener ingresos en dólares. La firma Ecoanalítica tiene un estudio con datos muy similares.
Los ingresos en dólares no salvan a nadie de los estragos de la hiperinflación, que devoran los ingresos del venezolano, incluso si ganan en dólares.