Economistas afirman consumo es desbordante;  urge cambiar el modelo

Es insostenible continuar con un modelo en que el consumo representa 94.3% del PIB, por lo que urge un cambio que promueva el incentivo a la producción y al ahorro y,  consecuentemente, el bienestar de la  población.

Así lo afirmaron los economistas Isidoro Santana y  Nelson Suárez, quienes coinciden en que el crecimiento económico del país se ha sustentando en base al endeudamiento y en un déficit de las cuentas externas con magnitudes insostenibles.

Suárez entiende que es una locura  el consumo en el país, pues hace 15 o 20 años  era  80 u 82% del PIB. Dice que el que una economía dependa tanto del consumo  implica endeudamiento que solo se mide a nivel del sector público, pero al tomar las cifras del sector bancario se observa que la economía a nivel general tiene un buen nivel de endeudamiento con relación a su renta nacional y del Gobierno con relación a sus ingresos.

Agregó que ese esquema es infuncional, y se habla de estabilidad pero esta es relativa y al tomar los indicadores que componen esa estabilidad se nota que hay algunos que no son tan halagüeños, como el déficit de cuenta de corriente, que posiblemente llegue a 10% del PIB este año.

Resaltó que la economía ha estado sostenida por una economía subterránea y cuando se observa el crecimiento económico por punto en una curva se observa que sube y baja y no es sostenido.

Reorientar el modelo.  Isidoro Santana cree que este modelo está basado en el endeudamiento, un modelo que fracasó en el mundo, porque hay una concentración del ingreso y las riquezas, donde hay un grupo que no tiene acceso a diversas cosas, pero sí se le da acceso a tarjeta de crédito.

Agregó Santana que se deben tomar muchas decisiones para reorientar la economía y hay tres elementos fundamentales en la definición de por donde se orienta el modelo económico.

Mencionó que estas son la tasa de cambio real, la tasa de interés real y el salario real, y si se sigue el curso que se ha venido siguiendo en esas tres variables, se observa que hay una orientación económica hacia el consumo y deudas, nada a la producción.

Aseguró  que se tiene que reorientar el modelo haciendo atractiva la producción, no tanto el consumo.

Dijo que la baja capacidad de ahorro es consecuencia de baja competitividad de la economía, donde se alienta el consumo, no la producción. Por ejemplo, no se menciona cuántas industrias van a abrir, pero sí se dice las plazas comerciales que se van hacer.

Santana afirmó que luego de que el Gobierno enfrentar el problema fiscal actual se debe dedicar toda su atención en reorientar el rumbo de la economía y el modelo económico en aras de tratar de seguir los propósitos fundamentales que tiene el Presidente.

Modelo agotado.  Suárez también  cree que el modelo actual y la situación internacional han llegado a su fin. Como dice el profesor español Santiago Niño Becerra, agrega, el modelo económico está agotado y va camino a un descalabro total, por lo que se tiene que reorganizar algo diferente.

Destacó que se debe romper el esquema de gestión de presupuesto y lograr hacer un ahorro importante para reorientarlo a los sectores sociales fundamentalmente, lo que llevará a que el Estado tenga menos déficit y a su vez que se requiera menos recursos del sector privado y este pueda tener liquidez suficiente para destinarlo a las actividades productivas.

Bienestar de la gente.  Suárez resaltó que para el país y el mundo no solo se debe limitar a un modelo competitivo, que genere trabajo de buena calidad, sino ir más allá, donde el consumo sea más reducido y principalmente que el objetivo no sea solamente el crecimiento sino que lo fundamental sea la gente y toda la actividad esté basada en el bienestar de la gente.

Destacó que el crecimiento promedio en los últimos 50 años ha sido 7% pero  hay más inequidad, una distribución del ingreso extravagante, problemas de cohesión social, grupos que viven en condiciones deplorables.

Dijo que un retrato de este modelo es la Universidad UASD, donde se han gastado en infraestructuraque no era prioritaria cerca de RD$9,000  millones  en los últimos años, pero no hay RD$30 millones para cubrir un curso de verano, no hay aulas,  los baños no sirven, etcétera.

“Esto es porque en la inversión no se pensó en los estudiantes, no eran lo importante, sino hacer los negocios de los contratistas vinculados al Gobierno. Muchas de las obras se han hecho en el país para buscar recursos de unos pocos”, dijo.

Gobierno de Danilo Medina

Isidoro Santana destacó que un aspecto positivo  es que el nuevo Gobierno es bueno y eso siempre viene acompañado de muchas esperanzas, pero este  encuentra al país con un desequilibrio fiscal grande y con una herencia de largo plazo difícil que necesita resolverse.

Dijo que durante los primeros meses de gestión de Danilo Medina la circunstancia lo llevará a tener que concentrar casi toda su atención a resolver el desequilibrio fiscal.

Destacó que la credibilidad es un factor fundamental para el éxito de cualquier política económica y que el plan de austeridad anunciado por el Gobierno da credibilidad a su discurso del 16 de agosto.

“Esa medida es como amarrar el toro por los cuernos, como decimos en el argot popular y al final aunque él haya designado o mantenido al equipo gobernante en su mayor parte puede haber reorientaciones fundamentales en la política macroeconómica, siempre y cuando haya una decisión y dirección muy firme de parte de la cabeza de todo, que es el Presidente, que afortunadamente es economista”, expresó.

Agregó que si el equipo económico continúa autocomplaciéndose con los logros que ha tenido de la economía y el modelo actual y si se perpetúan las políticas que se han aplicado, posiblemente en el mejor de los casos hay tasas de inflación por un dígito, pero que se olvide Danilo de los 10 millones de turistas y de los  400 mil nuevos empleos formales que prometió, porque no se logrará.