Educación y Comunidad

FRANCISCO CRUZ PASCUAL
La Secretaría de Estado de Educación, apoyada en la Subsecretaría de Estado de Participación Comunitaria –desde Agosto de este año– emprendió una nueva etapa con una nueva visión para la búsqueda de soluciones a los problemas más apremiantes de la educación dominicana.

En esta nueva óptica el Estado, las sociedades de padres, madres, tutores y amigos de las Escuelas, las empresas, los niños, niñas y jóvenes son actores que conforman la comunidad educativa y por ende deberán aprender a decidir, en forma consensuada, las prioridades educativas y por consiguiente, el futuro del país.

La nueva política espera que esta responsabilidad compartida entre las partes envueltas determinen la eficacia, eficiencia y efectividad de la educación en este cuatrienio. El sector privado, liderado por las empresas, fundaciones e instituciones y/o personas, demandan cada día más empleados productivos y emprendedores, que contribuyan al desarrollo social y al desarrollo económico. Los beneficios alcanzados por los actores se deberán convertir en riqueza; lo que es igual a capital humano, el que tanto necesita cualificar la sociedad. El gran desafío es superar la ignorancia generalizada y educar a la población, de forma que esté preparada para construir un futuro, que es hoy; para hacer valedero el principio de desarrollo humano que se fundamenta en que la “riqueza de una nación descansa en la calidad de sus habitantes”.

Es importante destacar que la participación de las empresas en la educación pública se convierte en una inversión recíproca en donde el apoyo y la cooperación que la empresa haga para mejorar la calidad de la educación se traduce en beneficios para la Empresa, la Comunidad y la Nación; a corto, mediano y largo plazo, dependiendo de la visión y misión que tenga la empresa. En ese sentido el programa de Apadrinamiento a escuelas y liceos se asigna la tarea de fomentar la participación y la solidaridad del sector privado con las escuelas y liceos; a partir de una organización adecuada, de la creación de un ambiente de confianza y respeto, de la animación constante de los participantes, de apuntes, recolección de datos e informaciones, para la elaboración de estadísticas y de ese modo contribuir en la toma de decisiones consensuadas, este proceso debe producirse, con el objeto de dar seguimiento a la relación de apadrinamiento entre Empresas y Secretaría de Estado de Educación; por último, colaborar y compartir solidariamente el hecho que encierra el apadrinamiento; como realidad auténtica de la Nación Dominicana.