EEUU ante el ocaso de su poder hegemónico

WENDY CAPELLÁN
En el Hemisferio Occidental está aconteciendo un fenómeno sin precedentes, cuyo impacto conllevará a un reordenamiento de las fichas en el tablero de juego de la política internacional. Observamos cómo emergen actores cuyo rol protagónico desplaza y desafía el estatus quo imperante en el escenario geopolítico regional, avecinándose sin dudas una nueva era caracterizada quizás por un inusitado equilibrio de poder. Analizando algunos indicadores claves observamos que Estados Unidos pierde cada día más influencia en la Región.

*Lo primero es que EEUU reconoce a Brasil como un interlocutor privilegiado para los asuntos estratégicos regionales. La Casa Blanca agradece a Lula el reforzamiento de la vigilancia policíaca en la región de la Triple Frontera -Brasil, Perú y Colombia- considerada como uno de los lugares de mayor producción, procesamiento y salida de cocaína hacia el mundo, con el fin de evitar la proliferación del terrorismo, el narcotráfico, la venta de armas y la posible incursión de guerrilleros colombianos por la selva amazónica. Lula también aplicó en Brasil de la llamada “Ley del Abate” que permite a sus naves de defensa derribar aviones no autorizados que se rehúsen a aterrizar tras ser contactos por fuerzas oficiales. No obstante, entre Brasil y EEUU aún quedan temas extremadamente sensibles por resolver en el ámbito comercial y de las patentes, así como la negativa de Brasil para firmar un protocolo adicional al Acuerdo de No Proliferación Nuclear.

* Un segundo indicador sin precedentes es la doble derrota de la Casa Blanca en su intento por imponer su candidato favorito a la Secretaría General de la OEA. La primera batalla la pierde con el retiro de la candidatura del ex-presidente salvadoreño Francisco Flores como un reconocimiento implícito de que no contaba con los votos requeridos para ganar. En ese mismo tenor pierde la segunda batalla con la propuesta alternativa del canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, a pesar de que ser apoyado por EEUU siempre garantizó el triunfo. El día 2 de Mayo seremos testigos del desenlace de una contienda que agotó 5 rondas consecutivas de votaciones sin desarticular el reiterado empate a 17 desequilibran los gobiernos actuales, provienen del descontento popular al profundizarse las desigualdades que agrandan la brecha entre ricos y pobres, por ende queda claro que la problemática de seguridad latinoamericana está directamente vinculada a los problemas del desarrollo.