EEUU ayuda a controvertido jefe policial hondureño

TEGUCIGALPA, HONDURAS. AP. El Departamento de Estado, que gasta cada año millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses en la policía de Honduras, ha asegurado al Congreso de Estados Unidos que el dinero sólo llega a unidades especiales, certificadas y entrenadas que no operan bajo la supervisión directa de un jefe de la policía que ha sido acusado de asesinatos extrajudiciales y de ejercer una política de “limpieza social”.

   Pero The Associated Press ha descubierto que todas las unidades de la policía de Honduras se encuentran bajo control de su director general, Juan Carlos Bonilla, apodado “Tigre”, que en 2002 fue acusado de tres ejecuciones extrajudiciales y de estar relacionado con 11 muertes y desapariciones adicionales.

Fue juzgado por un asesinato y absuelto. El resto de los casos nunca fueron investigados en profundidad.   

La ley de Honduras prohíbe que ninguna unidad actúe fuera del control de su director general, según un alto funcionario del sistema de seguridad que sólo aceptó hablar del tema si se mantiene su identidad bajo anonimato. Dijo que eso es verdad en la práctica, así como en el papel.   

Y Celso Alvarado, profesor de derecho penal y consultor de la Comisión de Reforma de la Seguridad de Honduras, está de acuerdo.   

“Todos los policías de Honduras, independientemente de sus funciones puntuales, están en dependencia jerárquica y de obediencia del director general”, dijo Alvarado.   

“Los programas de seguridad que Honduras desarrolla con los Estados Unidos están bajo control de los ministros de Seguridad y Defensa”, dijo el canciller Arturo Corrales.