Egresan  594 nuevos
profesionales de la UASD

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SORANGE BATISTA
s.batista@hoy.com.do
En una solemne y emotiva ceremonia, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) invistió ayer a 594 nuevos profesionales en lo que constituyó la segunda graduación ordinaria  de 2008, en conmemoración de la revolución constitucionalista de 1965.

Del grupo, 42 se graduaron con honores: seis Magna Cum Laude y 36 Cum Laude. El mayor índice fue alcanzado por Manuel de Jesús Rodríguez Fragoso, de ingeniería electrónica (91.9).

Entre  los nuevos profesionales se encuentran las periodistas Carmen Matos, redactora de este diario;  Yudiana Estévez, de Telemicro; y Katherine Díaz, de Noticias SIN.

El mayor número de profesionales emanó de la facultad de Humanidades, con 167, y el menor número  correspondió a la facultad de Ciencias, con 10.

El Acto.

A las 10:15 de la maña la banda de música de la UASD, a ritmo de “La  Marcha Luperón”, indicó el paso de los graduandos al Aula Magna, acompañados solo de sus padrinos.

Una vez dentro, iniciaron los  actos protocolares.

El bachiller Rodríguez Fragoso, pronunció un discurso  a nombre de los graduandos. Expresó su agradecimiento “a Dios, nuestros familiares y a los profesores”.

 Posteriormente el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Franklin García Fermín, pronunció un discurso en el que destacó la importancia y el valor histórico de la Revolución constitucionalista del abril de 1965.

García Fermín pidió a los egresados reforzar “su civismo, amor por la naturaleza y vocación de servicio para que las generaciones futuras puedan disfrutar de una patria llena de esperanza, justicia y paz”.

Familiares y periodistas maltratados

La emotividad que representa para los familiares de los graduandos el acto de investidura fue pisoteada por miembros de la seguridad de la UASD, que a empujones les impidieron la entrada al Aula Magna. Lo mismo ocurrió con los periodistas que asistieron a cubrir el evento.

Sospechando que podría llover, el acto, previsto para realizarse en la explanada, fue movido al Aula Magna a donde solo se autorizó la entrada de graduandos y padrinos. La situación provocó gran molestia entre los familiares, muchos de los cuales se trasladaron desde el interior para presenciar el importante acto. Al percatarse de que los medios entrevistaban a los demás agredidos, los miembros de la seguridad decidieron abrir la puerta de cristal para los familiares pero cerraron el salón de graduación. En un momento esta redactora se disponía a salir del salón de graduación, pero los agentes que custodiaban las puertas lo impidieron.