Ejemplo a imitar

Claudio Acosta

En una sociedad  donde lo mal hecho encuentra tantos imitadores, y el irrespeto a la ley es la regla en lugar de la excepción, deben  resaltarse los buenos ejemplos, sobre todo aquellos dignos de imitar por parte de nuestros servidores  públicos. Estoy hablando del alcalde de Boca Chica, Radhamés Castro, quien ordenó la paralización de los trabajos de construcción e instalación de tres estaciones de expendio de gasolina y dos de gas propano debido al peligro que representan. El alcalde   explicó que actuó movido por la “explosión” de aprobaciones de permisos para la instalación, en lugares inadecuados, de esos negocios,  que también carecen de las autorizaciones que tienen que otorgar otros  organismos. La “explosión” que lo obligó a suspender los trabajos de instalación de esas estaciones  también se produjo en otros ayuntamientos del país, como puede comprobarse con tan solo revisar los periódicos  de los últimos  tres meses, y por eso es tan importante saber cómo va a terminar esta historia. Porque nadie debe  sorprenderse si en una sociedad donde el cabal acatamiento de la ley es la excepción y no la regla, situación a la  que no  escapan las autoridades responsables de hacerla cumplir, los propietarios y padrinos  de esas estaciones se salen con la suya y consiguen  que puedan operar  no obstante el peligro que representan para  las vidas y bienes  de quienes residen y trabajan en sus alrededores. Si esto llegara a ocurrir, el buen ejemplo que ha querido ofrecernos  el alcalde de Boca Chica al colocar  el interés de sus munícipes  por encima de cualquier otro  se convertirá en un gesto   inútil, completamente estéril, y sin duda sería  otra razón mas por la cual muchos de nuestros compatriotas suelen expresar tan frecuentemente, con una mezcla de impotencia, frustración y rabia mal contenida, la frase que resume su enorme desaliento, pero sobre todo  su pérdida de fe en nuestro futuro. ¡Este país se jodió!