El “suculento” negocio de los libros de cocina

Efe. Reportajes.- Desde que la alimentación, gracias a los avances en almacenamiento y distribución de la comida, pasó de ser una necesidad de subsistencia a un placer hedonista, los recetarios empezaron a cobrar importancia. Al convertirse en uno de los más suculentos negocios editoriales, han sido muchos los entendidos, y menos entendidos, que se han incorporado a la oferta, unos con más fortuna que otros.

El pasado 2 de julio falleció a los 89 años, en su residencia de Madrid, Simone Ortega, quien pasará a la posteridad como una de las autoras de tratados de cocina más famosas del mundo. De su libro “1080 recetas de cocina”, se han vendido tres millones y medio de ejemplares en el mercado en español desde su publicación a principios de los años setenta.

Claridad expositiva

El secreto del éxito del libro de Ortega radicó en la claridad expositiva de las recetas, que sirven lo mismo para novatos en el arte de los fogones que para los iniciados y deseosos de profundizar en sus secretos. Varias generaciones de españoles y amantes de la gastronomía española han aprendido a cocinar con Ortega a través de esta “biblia” de la cocina, que inició el pasado año la conquista del mercado en inglés, tras la traducción del recetario al idioma de Shakespeare.

La edición inglesa de este clásico de la gastronomía española se presentó en gran formato y cuenta con cerca de mil páginas adornadas con dibujos del diseñador Javier Mariscal, además de un prefacio del famoso cocinero español Ferrán Adriá, el rey de la “cocina deconstructiva”.

En colaboración con su hija Inés, a la que transmitió el amor por la rica y variada cocina española, Ortega escribió además otros libros como “Nuevas recetas de cocina”, “Las mejores recetas de Simone Ortega” y “Quesos españoles”, de un éxito inferior al que le dio fama aunque las ventas de ejemplares de estos títulos tampoco desmerecieron.

El éxito de Ortega es uno de los paradigmas de este sector del mercado editorial.   

Los temas más variados. Aparte de la historiografía de los tratados de cocina, en nuestros tiempos los títulos de recetarios se suceden sin cesar y desde las perspectivas más diferentes, y siempre con el ánimo de sus autores de hacerse un hueco en el mercado y arañar algunos de los miles de euros o dólares que hay en juego.

En la actualidad se calcula que existen en el mercado más de tres mil libros de cocina sobre los temas más variados, desde los recetarios más simples hasta los tratados más complejos para profesionales del sector.  También hay que recordar los específicos de un tipo de producto, como el libro que presentó recientemente la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa (UNECE) con 200 recetas para conmemorar el Año Internacional de la Patata que se celebra durante el 2008.

El gastrónomo español Luis Benavides-Barajas ha reunido por su parte cientos de recetas afrodisíacas en su libro de cocina, “Afrodita y Eros. El amor por la comida y la comida para amar” (Editorial Dulcinea), en el que detalla algo más de dos mil recetas.

Se trata, según su autor, de un libro de cocina para todos los días, con un sentido práctico.

Zoom

Aspecto negativo

Uno de los aspectos negativos de los libros de recetas es la falta de constancia de algunos de sus usuarios, que se desentienden de los tratados cuando las recetas fallan, ya sea porque no supieron mezclar adecuadamente los ingredientes o  porque no siguieron al pie de la letra las indicaciones. También ocurre que la falta de tiempo y el cansancio cotidiano derivados de las ocupaciones de la vida moderna impiden poner en práctica a diario las “sencillas” recetas de ese libro que alojamos en un estante de nuestra cocina. En consecuencia, el recurso del plato de pasta, la pizza, la ensalada, las latas de conservas o la comida rápida a domicilio sustituye más de lo que nos gustaría a las recetas.