El 80% de los vehículos privados ya tiene su nueva placa del 2003

Un 80% de los vehículos privados de motor, que corresponden a las categorías A y G, ya han renovado sus placas en las diferentes colecturías del país, según reveló ayer José Cedeño, director del departamento de Vehículos de Motor de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).

“El proceso va muy bien, hay alrededor de un 80% de las placas vendidas de la categoría que le corresponde en este proceso, que son la A y la G, es decir, los vehículos de uso privado”.

Tras resaltar que el objetivo no es recaudar sino vender placas y organizar el parque vehicular que abarca un 1,023,000 vehículos sin contar las motocicletas, Cedeño recordó a los contribuyentes que el plazo para renovar sus placas vence el día de hoy. Por ello, garantizó, se mantendrán laborando hasta que haya gente.

Advirtiendo que a partir de mañana los que no hayan sacado sus placas tendrán que pagar un recargo de RD$150.00, Cedeño afirmó que hasta el viernes no se sabrá la cantidad exacta de los vehículos que tienen las placas nuevas.

En cuanto a las demás categorías, dijo que a partir de la próxima semana trabajarán con los vehículos que corresponden a la letra C. “Esa categoría, la de transporte y turismo comienza la semana que viene. Todavía no sé qué día específicamente comenzará pero será la próxima semana. Ahora comenzarán los que faltan que son los vehículos de carga, los volteos, las ambulancias, los carros fúnebres, los carros públicos… es decir, los que prestan un servicio por dinero”, señaló antes de avisar que mañana lunes se sabrá a partir de qué día comenzarán.

[b]DUPLICADOS POR PERDIDA O ROBO[/b]

Desde que comenzó el proceso de la renovación de las placas, el pasado mes de septiembre, se han reportado 32 casos de placas perdidas o robadas. “Tengo 32 placas que se han reportado. No puedo decir si fueron robadas o perdidas pero en número es insignificante porque se trata de todo el país. Tan sólo podemos decir que de estas placas nuevas ya se perdieron 32”.

Según denuncias que se han recibido en este mismo diario, algunas de estas placas han sido robadas.

[b]SIGUE EL MACUTEO[/b]

“Amiga, en veinte minutos yo le resuelvo lo de la placa”, decía un buscón en la puerta de la colecturía de la avenida San Martín antes de percatarse de que hablaba con la prensa. Instantes después, sin poder argumentar nada a su favor, se negó a comentar el monto que cobra por “ayudar” a los contribuyentes a sacar sus placas.

“Ya yo mordí, yo no voy a seguir mordiendo. ¿Cómo yo te voy a decir de qué forma me gano la vida. Yo no puedo, no”, afirmó antes de marcharse raudamente del lugar.

Dentro, los contribuyentes se quejaban de que tenían horas haciendo fila y no conseguían llegar hasta la ventanilla que les correspondía. “Aquí hay que poner las cosas claras, a mí me pidieron mil pesos para sacarme la placa”, indicó un señor al tiempo de que otros señalaron que les habían cobrado RD$600.00 y RD$1,500.

El problema, argumentaron, es el macuteo que existe en el lugar. “Yo tengo desde las nueve de la mañana. Después de durar hora y media fuera, cogiendo sol, ahora estoy en una fila que no avanza. Aquí hay que organizar las cosas y erradicar la mafia que tienen adentro. Lo que retrasa el proceso es que entra mucha gente por la izquierda y nosotros nos quedamos aquí”, acotó José Antonio Matos.

Otros contribuyentes, como Marcos de la Cruz, estaba enfrentando un problema peor: llegó a las siete de la mañana, entregó su expediente con la matrícula original y todo, se lo perdieron y, finalmente, nadie sabe qué sucederá con su caso.

[b]LAS QUEJAS DE LOS CONTRIBUYENTES[/b]

En la colecturía número 3 de la avenida México reinaba ayer la tranquilidad. El tumulto, limitado, correspondía a quienes tienen problemas con su matrícula. Los que no, haciendo una pequeña fila, salían bastante rápido del lugar.

En la colecturía de la México con Jacinto de la Concha las reclamaciones giraban en torno a los problemas de las matrículas. Los propietarios de vehículos, incómodos, sostenían que han ido en diversas ocasiones y nunca le resuelven el inconveniente que tienen. Por otro lado, sostuvieron que deberán pagar RD$150 por un error que no cometieron ellos.

Ante esta inquietud, Cedeño respondió que muchos de los errores que tienen las matrículas se originaron en aduanas y no en la DGII. ¿Por qué no se habían detectado antes? Porque desde hace siete años no había una renovación de chapas, según comentó.

Otro motivo de molestia era la falta de información que había en el lugar. “A parte de que esto es un abuso del gobierno porque todas las placas estaban en buenas condiciones, también es un atropello a la ciudadanía. Yo he venido tres veces y he tenido que depositar estos malditos documentos para ver qué pasa. Aquí ni una información te dan ni te dicen cuándo te devuelven los papeles. Esto es un caos total. Uno tiene documentos con problemas, que han elaborado ellos mismos, y tiene que pasar muchísimo trabajo”, se lamentó Mario Miguel Martínez.

Pasando a otro lugar, en el Banco ADEMI de la Pedro Livio Cedeño las quejas eran a causa de la falta de organización. Los contribuyentes, fuera de la edificación, decidieron ordenarse ellos mismos para evitar problemas. Dentro no se pudo confirmar cómo iba el proceso: el portero no permitió que la prensa tuviera acceso al recinto.