El activismo para comicios  2010 arranca de manera  prematura

Los precandidatos comienzan a aparecer con preludios de alianzas y compromisos para la contienda señalada para el todavía distante próximo año. El entusiasmo era de esperarse: el pacto Leonel Fernández-Miguel Vargas M. ha traído un “tesoro” de seis años de permanencia en sus cargos  para los próximos síndicos,  regidores y legisladores,  lo que anticipa un vuelco de gastos y  proselitismos. Las expectativas para el 2012 también irán en alza.

A un año de las elecciones congresionales y municipales del 2010 comienzan a aparecer precandidatos, se anuncian posibles alianzas y compromisos para una contienda política que disparará los costos económicos debido a que los próximos legisladores, síndicos y regidores serían electos por seis años.

 El reciente pacto entre el presidente Leonel Fernández y el aspirante a la candidatura presidencial perredeísta Miguel Vargas Maldonado tendrá el efecto de adelantar la próxima campaña electoral que implicará también posicionamientos con miras a la elección presidencial del 2012.

Efectos del pacto.   El pacto de la semana pasada entre el presidente Leonel Fernández y el precandidato presidencial perredeísta Miguel Vargas Maldonado comienza a tener consecuencias en un incremento del activismo político con miras a las elecciones congresionales y municipales del próximo año, que implicarán más que nunca posicionamientos para la siguiente elección presidencial, dentro de tres años.

 En lo inmediato las candidaturas legislativas y municipales serán más codiciadas, ya que el acuerdo Fernández-Vargas implica que en los próximos comicios se elegirá por seis años con el propósito de unificar esas elecciones con las presidenciales a partir del 2016. Eso significa un cincuenta por ciento adicional al período que ha predominado en la historia electoral dominicana.

 En la misma proporción se elevarían los beneficios directos e indirectos que la mayoría de los políticos persiguen con los cargos electivos. Los legisladores reclamarían tres exoneraciones para vehículos en vez de las dos que han recibido tradicionalmente. Pero por igual se incrementarían los montos del financiamiento (barrilitos y cofrecitos) que reciben senadores y diputados “para actividades de bienestar social”. Los senadores con una asignación mensual fija en proporción a los electores provinciales, y los diputados sujetos a proyectos específicos.    

 Aún antes del sorpresivo pacto, ya muchos aspirantes venían posicionándose para lanzar sus precandidaturas. La reunión que lo precedió, entre el presidente Fernández y la cúpula del Partido Reformista Social Cristiano, el lunes 11 de mayo, abordó las posibilidades de una alianza electoral y se llegó a anunciar públicamente que los colorados aspiraban o habían recibido ofertas de una docena de candidaturas a senadores, 30 para diputados y 40 para síndicos.

Como se señalaban candidaturas específicas, eso determinó que “aspirantes naturales” adelantaran sus movimientos, mientras muchos que aspiran a reelegirse rastrillaban sus armas defensivas, a lo que se atribuye que al día siguiente fallara por primera vez el quórum en la Asamblea Nacional que conoce el proyecto de nueva Constitución. A su vez eso habría contribuido a que Fernández se decidiera por el pacto con Vargas.

En cuestión de semanas los principales partidos serán copados por las luchas internas por las candidaturas del año próximo, sin que la Junta Central Electoral haya adelantado un paso en el propósito de reglamentar las campañas electorales que quedó pendiente del pasado proceso electoral presidencial. 

Primero que se lanza.  Aunque son muchos los que ya trabajan abiertamente por candidaturas para las elecciones a celebrarse dentro de 11 meses y tres semanas, el primero en formalizar una precandidatura ha sido el doctor José Manuel Hernández Peguero, quien por cuatro años y hasta septiembre pasado se desempeñó como fiscal del Distrito Nacional.

 En un acto celebrado en el hotel Santo Domingo y con asistencia de cientos de personas, el “Movimiento la Ciudad es Más”  proclamó a Hernández como precandidato a síndico del Distrito Nacional por el Partido de la Liberación Dominicana, del que es dirigente.

 La emigración esta semana al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) de 5 legisladores y dos dirigentes reformistas, incluido su secretario general, Víctor Gómez Casanova, se atribuye también a la apresurada búsqueda de posicionamiento para las candidaturas del año próximo. Al senador Germán Castro se le ha prometido respaldo en su aspiración declarada de ser síndico de Higüey. En tanto los diputados Sergio Cedeño, Agnes Berenice Contreras, Remberto Cruz y Carlos Martínez, habrían recibido seguridades de parte de Miguel Vargas Maldonado de que serán revalidados en sus respectivas provincias, esta vez en la boleta perredeísta.

 Por su parte el senador peledeísta por La Vega, Euclides Sánchez, adelantó que su partido y el PRSC evalúan la posibilidad de ir aliados el año próximo en esa provincia, aunque advirtiendo al diputado colorado Rogelio Genao que tendrá que conformarse con repetir en esa posición porque “la senaduría es del pueblo y por tanto no negociable”.

 La captación reformista por parte de los perredeístas podría acelerar una alianza nacional de lo que queda del PRSC con el PLD, retomando las conversaciones iniciadas con el presidente Fernández, ahora con más realismo colorado, sin descartarse que otros reformistas den el salto individual hacia los predios del partido blanco, incluyendo al senador por Barahona Noé Sterling Vásquez, quien renunció al reformismo el jueves.

También para el 2012.  La agitación política no tiene como norte tan sólo los comicios del próximo año, sino que abarca los del 2012, lo que también se atribuye al acuerdo Fernández-Vargas, que abrió temprano las compuertas para que salgan las precandidaturas presidenciales.

 Tanto en el PRD como en la opinión pública ya se ve a Vargas Maldonado como presidente de esa organización y como candidato presidencial. Contribuyó a ello la renuncia del doctor Enmanuel Esquea Guerrero a su candidatura a la presidencia del partido blanco.

Aunque se espera que el ex presidente Hipólito Mejía se reactive como aspirante a una nueva nominación tan pronto se modifique la Constitución, pocos creen que ya tenga posibilidades de alcanzar a su ex secretario de Obras Públicas, quien ha amarrado por lo menos con casi todos los legisladores y síndicos de su partido y con los dirigentes de las seccionales en el exterior que en las últimas semanas le han expresado público respaldo.

En los ámbitos del partido de gobierno esta semana fue lanzada la precandidatura presidencial del secretario de Interior y Policía, doctor Franklin Almeyda Rancier, en una página pagada en varios diarios por 60 empresarios y comerciantes medios de Santiago.

Mientras el ingeniero Radhamés Segura, vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales, comunicaba su disposición a lanzar su precandidatura tan pronto quede clara constancia de que el presidente Fernández no aspirará a repostularse en el 2012.

  En los ámbitos del licenciado Danilo Medina, aunque se expresan reparos a la forma en que se materializó el acuerdo Fernández-Vargas, se advierte un hálito de esperanza en que el segundo líder y estratega peledeísta podrá volver a encabezar la boleta presidencial morada. Empero, fuentes bien informadas advierten que no se debe esperar ninguna precipitación de parte de Medina, aunque hay quienes creen que él tendrá que  dejarse sentir saliendo del largo silencio en que se sumió cuando perdió la nominación presidencial para los comicios de 2008 a manos de Fernández y el Estado.

Partidos debilitados por decisiones de dos líderes

  Estrategas danilistas parten del reconocimiento de que los partidos han quedado debilitados con el pacto Fernández-Vargas, quienes en la práctica han sustituido a los respectivos organismos de decisión. La posibilidad del actual mandatario de volver a ser candidato en el 2016, aumenta sus posibilidades de decidir el curso de las candidaturas legislativas y municipales para el año próximo. Ello determina que los actuales representantes sean muy prudentes y no se expongan a convertirse en blanco de reacciones presidenciales. Como serían electos por 6 años, su influjo llegará hasta los comicios del 2016, cuando Fernández estaría regresando no importa quien gane en el 2012.

 Por su parte, Vargas Maldonado no sólo ha hecho compromisos con gran parte de los actuales legisladores y síndicos perredeístas para respaldar sus repostulaciones, sino que ya se siente con poder para ofrecer candidaturas a desertores reformistas como parte del “Acuerdo Nacional por el Cambio” que él ha planteado.

 El escenario es de tal debilidad partidaria que en estos momentos se discute en las altas instancias perredeístas limitar la convención convocada para el 14 de junio a la elección de presidente, secretario general, secretario de Organización y secretario Electoral, dejando “para después de las elecciones del año próximo” la renovación de los cuadros directivos de los comités municipales y de zona de todo el país, que nadie recuerda cuándo fue la última vez que los eligieron.

 Parece que tuvo razón el semanario Clave al encabezar su edición de esta semana titulando “Leonel y Miguel se quedan con todo el escenario”, no sólo el individual sino también el que corresponde a sus partidos.-