El adiós de Tom Ford

PARÍS, EFE. Todos los modistos anunciados en la semana del pret a porter de París son notables, pero uno destacó ayer de manera especial, el estadounidense Tom Ford, que dice adiós a Yves Saint Laurent y, quizás, al mundo de la moda.

Ford volvió al Museo Rodin para su despedida de YSL, sobre la que han corrido ríos de tinta desde que se anunció, el pasado 4 de noviembre, en busca de sus causas y también del futuro de las partes involucradas.

Para su segunda despedida del pret a porter, esta vez francés, el artista tejano demostró ser fiel a sí mismo y optó por mostrar sus últimas creaciones para Saint Laurent en el mismo Museo Rodin donde, hace menos de cuatro años, se inició en los meandros del pret a porter de la célebre firma francesa.

Sublime, magnífico o denostado, el estilo tejano de Tom Ford, que supo relanzar económicamente en diez años la firma italiana Gucci, somnolienta desde la década de los 60, no llegó pues, a imponerse en el destino de Saint Laurent.

Sin embargo, el modisto nacido en Austin (Texas) se va –y todo el mundo parece estar de acuerdo , tras haber sentado las bases del futuro YSL Rive Gauche, lo que, en principio, deberá comenzar a rendir beneficio a partir de 2005.