El agro necesita mayores recursos

POR FAUSTO ADAMES
JUAN DOLIO, San Pedro de Macorís. – Para motorizar la economía dominicana se necesitan más de RD$176,000 millones para el 2005 y de estos el sector agropecuario solo podrá contar con RD$10,000 millones para enfrentar los serios retos en materia agrícola que tiene la República Dominicana con la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (CAFTA-RD), afirmó el secretario de Agricultura, Ingeniero Amílcar Romero.

El funcionario advirtió “que estos recursos no son suficientes para enfrentar todos los retos que tiene por delante este sector, por lo que los productores deben de prepararse para aportar sus propias soluciones e innovar y enfrentar los grandes retos que nos esperan”.

Romero dijo que estos RD$10,000 millones solo representan un 6% de las necesidades de financiamiento del sector, “y si analizamos la cartera del Banco Agrícola, que es de RD$3,700 millones, esto representa solo el 2% de las necesidades de la actividad agrícola”.

“Pero mientras tanto, necesitamos de un sector oficial moderno y preparado para responder a las exigencias y normas que exigen los nuevos estándares internacionales, porque si esto no ocurre no tendremos condiciones para acceder a los mercados”, dijo Romero.

“El Gobierno, el presidente Fernández, y la SEA están trabajando para lograr la modernización del Estado”, pero,

afirmó, que los productores agropecuarios deben también modernizarse, “porque debemos tener la legitimidad de las representaciones en los diferentes grupos y asociaciones campesinas”.

Consideró que no son las necesidades del Gobierno que los productores tienen que satisfacer, “sino la de todos los dominicanos y los mercados que nos esperan de fuera”, dijo.

El titular de Agricultura se expresó en esos términos en el Séptimo Encuentro Nacional de Dirigentes del Sector Agropecuario, cuyas conclusiones hablan de  la necesidad de una profunda revisión y reconversión de este sector.

El encuentro fue celebrado en el Hotel Capella de esta comunidad, y organizado por la junta Agroempresarial Dominicana (JAD). En el mismo participaron los principales representantes del sector agrícola dominicano.

CIFRAS

Romero destacó que el último censo realizado en el año 2002-2003, determinó que un 65% de la población nacional vive en las zonas urbanas, mientras el 35% restante radica en la zona rural.

“Esta realidad demuestra que debemos mejorar las condiciones que exhiben los campos, es decir toda su infraestructura, y crear las condiciones para que los productores creen riquezas, y que esto se traduzca en bienestar y una mayor creación de empleos”, expresó.

Según Romero esto debe ocurrir porque el Estado no está en condiciones de absorber todas las necesidades de empleo que demandan los dominicanos, y por tanto lo que le corresponde es crear un clima de inversión favorable para los inversionistas nacionales y extranjeros.

“Crear estas condiciones económicas y sociales para que haya paz y se siga produciendo en el campo”, dijo.

Aportes

“Sin embargo”, expresó Romero, “si analizamos los aportes del sector al Producto Interno Bruto (PIB) podemos apreciar que aún con todas esas condiciones desfavorables, y la emigración ocurrida del campo a la ciudad que ha creado los cordones de miseria, este sigue siendo de vital importancia para la economía nacional”.

Destacó que de 3.3 millones de empleos que hay en la economía, un 16%, equivalente a medio millón de plazas de trabajo, se generan en el campo. 

Agregó Romero que para el 2003 el sector agropecuario generó unos US$1,000 millones en divisas, por la contribución de los productos tradicionales y no tradicionales.

Según el secretario de Agricultura, esto indica que por cada millón de dólares que entra por concepto de las exportaciones que genera el sector agropecuario se crean 493 empleos. Para él, ahí radica la fortaleza del agro.

Dijo que la visión del presidente Leonel Fernández, y del partido que lo sustenta, es la de crear las condiciones para que haya una participación del sector privado y público, manteniendo una inversión extranjera que esté cada día más presente, como también crear un clima favorable, dónde las condiciones de los productores sean las adecuadas para que se mantengan en su unidades productivas.