El Alzheimer en Jamaica

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Kingston, capital de Jamaica, fue el escenario de la celebración  del seminario  “West Indies Kick 0ff Meeting, 2013”. En la capital de esta antigua posesión inglesa, nos tocó dictar una conferencia acerca de la modernidad del Alzheimer. Tuvimos el alto honor de dirigir este evento; en la ocasión disertamos sobre las demencias, tema del que mis amables lectores ya son “expertos” por haberlo tratado en otras ocasiones.

Para una práctica definición de trabajo, precisamos la demencia como un síndrome de alteraciones cognitivas causadas por una disfunción cerebral. Estando presente el desarrollo de múltiples alteraciones,  debe estar afectada la memoria y por lo menos con una de las deficiencias siguientes: afasia, apraxia, agnosia, o alguna alteración en las funciones ejecutivas cerebrales.

Al ver esta definición, en verdad se trata de una progresiva pérdida de la capacidad intelectual del paciente, esto penosamente interfiere con su vida social y ocupacional, en que el principal conflicto es la pérdida progresiva de la memoria, pero se adicionan  alteraciones de la atención, disminución  de la capacidad de comunicación verbal (olvidan nombres, disartrias, soliloquios desarrollan un lenguaje reiterativo), modificación en la atención, en la orientación espacial y sobre todo un deterioro en las funciones de socialización.

 Los neurólogos somos “organicistas”, en caso que presente alguna de estas deficiencias,  en cada paciente tratamos de descartar lesiones estructurales tales como: tumores, lesiones vasculares, hidrocefalia, hematomas, infecciones cerebrales, alteraciones metabólicas, siquiátricas y emocionales, que pueden producir síntomas similares. Porque el envejecer no significa necesariamente demenciarse.  En un envejecimiento normal, el 50% de los ancianos no tendrá cambios mayores, sólo una parte tendrán lo que se llama Deterioro Cognitivo Leve, de éstos el 50% a los tres años muy  probablemente desarrollará la demencia tipo Alzheimer.

Los signos tempranos de alarma en esta enfermedad son varios: olvidos frecuentes especialmente nombres, todo se les extravía, repiten las mismas cosas, se desorientan con facilidad, problemas en el manejo del dinero, se olvidan de las citas o confunden días y horas, gran dificultad para expresarse, cambios bruscos de temperamento, con conductas agresivas o somnolencias y comportamientos bizarros.

Algo similar puede acontecer  por severo estrés en la vida moderna, en estados depresivos con gran angustia, por agotamiento físico e intelectual, o alguna alteración metabólica, se pueden padecer síntomas parecidos y no tener la enfermedad descrita por el neurólogo alemán Alois Alzheimer. Esta semana publicó la Asociación de Alzheimer que de cada tres adultos mayores que mueren en Estados Unidos, uno es por esta enfermedad o de alguna demencia. Cerca de 36 millones de personas la padecen mundialmente.

Sobre nuestra práctica terapéutica hablamos en el simposium internacional de las islas anglófonas,  en cuya oportunidad expusimos nuestras experiencias de varios años con el Exelón y la importancia de no solo hacer un diagnóstico cuando se está en la etapa inicial del Déficit Cognitivo Mínimo, es vital el manejo precoz, lo ideal, desde que el paciente empieza a dar los primeros síntomas de la enfermedad demencial.

 Son muchas las evidencias clínicas de que a más temprano manejo mejores resultados.  Valorando los factores de riesgo: herencia, “derrames”, las grasas en sangre, el escaso ejercicio físico y otros elementos vasculares, más un correcto  diagnóstico de su médico en etapas iniciales y no esperar el franco deterioro. ¡Ayúdese usted temprano, véase en  este despiadado espejo clínico!