El Archivo General de la Nación

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Sin historia no hay país, como sin oxígeno no hay vida. El AGN se ha convertido en los últimos años en la verdadera fuente de vida para el conocimiento y estudio de nuestra historia, luego de décadas de abandono y saqueo de valiosos documentos patrimonio de la Nación. Da gusto visitarlo solicitar los documentos de interés, los que no solo encuentras, sino que hay manos diestras y amables que en minutos los facilitan al que los desea.

Infinidad de estos que eran inalcanzables, legajos de revistas, periódicos de más de un siglo de publicados, se hayan al alcance de los estudiosos e investigadores de la historia.

Se nos informó y lo hemos comprobado que más de doscientos equipos de computadoras operan permanentemente y de ellas unas cuantas decenas están a disposición del público.

Igual se hallan digitalizado y al alcance de todos, alrededor de trece mil libros agotados y continúan en esa labor.

Se han creado Fondos para que los interesados puedan llevar documentos personales ya utilizados en bibliotecas particulares y no sigan expuestos a su desaparición o deterioro.

Los valiosos archivos de la Presidencia, donde se encuentra la vida pública y política de la Nación que fueron hasta hace poco coto cerrado al alcance de unos pocos, están ya en el AGN a disposición de los interesados.

Nadie puede llevarse ningún documento o foto porque el control que se tiene es rígido y la vigilancia estricta.

El rescate de valiosos documentos y su restauración junto a fotos antiguas, ha sido un logro extraordinario, utilizando tecnología de última generación, facilitada por UNESCO, con técnicos cubanos y hoy dominicanos altamente entrenados en esta tarea formando un equipo admirable.

 El AGN se ha convertido en lugar de estudio para millares de estudiantes y al quedar a una esquina de la UASD, con facilidad estos tienen a mano esa fuente inagotable de información.

Su página web bien elaborada y permanentemente al día.

El personal es altamente calificado, sin excepción y enamorado de su labor.

Frecuento a menudo el AGN y nunca he visto una inconducta ni de los usuarios del centro y menos de sus funcionarios y empleados. Han sido entrenados para servir.

Se ha institucionalizado la realización de charlas sobre diferentes temas de interés histórico a cargo de intelectuales sin importar nacionalidad ni concepción política ni ideológica que desean exponer sus ideas y conocimientos y cuando se organizan y el AGN invita, la tenida es a cuarto lleno.

Ahora bien, qué ha pasado en el AGN y a quienes se debe ese cambio notable en esa institución del Estado, es pregunta obligada y solo hay una respuesta, al Dr. Roberto Cassá, historiador, intelectual de fuste, serio, responsable, formado en importantes academias de aquí y fuera del país entregado en cuerpo y alma a sus responsabilidades y al Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández, quien le ha brindado apoyo sin reservas a sus tareas y quien inauguró hace pocas semanas el área faltante que cubre ya toda una manzana ampliando al máximo las aéreas de administración, estudio e investigación.

     Ha logrado el Dr. Cassá integrar un equipo de valiosos y consagrados colaboradores, entregados con entusiasmo a la gran tarea de resguardar y proteger el más importante patrimonio de la Nación que son sus archivos históricos.

 Servidores públicos como Cassá e instituciones como ésta, el país debe protegerlos y los gobiernos conservarlos porque es material escaso en nuestra sociedad.