El boschismo

PAÍNO ABREU COLLADO
El Boschismo es la teoría oficial del PLD desde el 29 de Noviembre del año 1987, cuando fue aprobada abrumadoramente en un plebiscito convocado al efecto. Paradójicamente, la idea inicial surgió de un hombre que luego traicionaría los ideales de Juan Bosch. ¿Qué es el Boschismo? El boschismo es una teoría que estudia, analiza e interpreta la sociedad dominicana. Los Estatutos del PLD dicen que el Boschismo es “un conjunto de principios, interpretaciones de acontecimientos históricos, sociológicos, políticos e ideológicos, métodos y lineamientos organizativos, desarrollados y explicados en la obra política del Profesor Juan Bosch y en su ejemplar vida patriótica e intelectual”.

Sorpresivamente, en el presente VII Congreso del PLD “Doctor Rafael Kasse Acta”, me han llamado la atención ciertos cambios ocurridos en los Estatutos sin lógica aparente, pues aunque el Boschismo sigue siendo la teoría oficial del PLD se ha extraído una parte del articulado y algunos elementos que en cierta medida signaban el carácter boschista de la carta sustantiva de los peledeístas.

Inconscientemente, pienso yo, los redactores de los nuevos Estatutos dejaron de lado conceptos tradicionales del Boschismo relacionados con la razón de ser del PLD y con los deberes de los miembros. Pero el Boschismo no puede ser desarraigado del PLD, pues si algo une a esta familia política es precisamente aquella aptitud intransigente de Juan Bosch respecto de los principios éticos y valores morales que siempre nos distinguieron de los demás partidos políticos del país. Además, como decía una declaración del Comité Central del PLD de Marzo de 1988 cuando se instauró, el boschismo es una bandera de “dignidad y decoro” que “sella la unidad ideológica de los peledeistas”.

Si el liderazgo del doctor Joaquín Balaguer se sustentaba en su capacidad de maniobra para distribuir -aunque no fue equitativamente- el presupuesto del gobierno entre diferentes sectores de la vida nacional, así como en su falta de escrúpulos para mantenerse en el poder, y si el liderazgo del doctor José Francisco Peña Gómez se cimentaba en el manejo hasta la enésima potencia del peor populismo político que se conozca y que tanto entusiasmaba a las masas irredentas de nuestro país, el liderazgo del Profesor Juan Bosch, por el contrario, descansó siempre en su capacidad no sólo de crear un método para el análisis histórico de la sociedad dominicana sino también para imponer en el Partido las valoraciones éticas de la política, predicando con su ejemplo como ejercer esta actividad para servir al pueblo.

Muchos podrían no estar de acuerdo con determinados posicionamientos políticos de Juan Bosch, pero nadie puede exhibir en su contra un pronunciamiento, una acción, un acto, que contravinieran la honorabilidad, la honestidad, la educación, la decencia y las buenas costumbres que debe exhibir todo ser humano, y más aun aquellos que aspiran a convertirse en líderes políticos y sociales para transformar la sociedad. Juan Bosch fue por encima de todo un maestro que le dio fundamento a la política como una actividad noble, esa que se hace para servir, no para servirse.

Estoy esperando que el PLD elija su nuevo Comité Central y éste a su vez escoja el nuevo Comité político, para proponer formalmente que se realice una Conferencia Nacional sobre Boschismo, de manera que se pueda conocer y describir objetivamente en que consiste dicha teoría, para que las nuevas generaciones de miembros, militantes y dirigentes del PLD puedan beber de una fuente de pensamiento político totalmente limpia.

Adecuadamente elaborado y presentado, el Boschismo puede ser no sólo la doctrina política de los peledeístas, sino también la teoría del ejercicio ético de la política en oposición a la corrupción pública, con la potencialidad de ser internacionalizada a toda Latinoamérica. En la República dominicana, y en nuestro propio partido, es posible que muchos pudieran descubrir ahora los ideales boschistas, mientras que a otros es bueno recordárselos “para que no se olviden”.