El buscador de empleos tiene ahora más opciones

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POR SORANGE BATISTA
El ejército de desempleados que recurre a los anuncios clasificados para tratar de encontrar plazas vacantes dispone actualmente de diversas formas de búsqueda que, sumadas a esas publicaciones, se presentan como alternativa factible en momentos en que el país es señalado con el mayor índice de desocupación de toda América Latina.

Las bolsas de empleo publicadas en la Internet, las agencias destinadas a reclutar personal para empresas y publicaciones alternativas constituyen un nuevo espacio para satisfacer las demandas de miles de personas.

Algunas emisoras evangélicas, aunque en menor proporción, se suman a las opciones destinadas a satisfacer la demanda, aunque regularmente están limitadas a sus oyentes habituales.

Sin embargo, todas estas facilidades perderían razón de ser si no van de la mano con una buena preparación de los solicitantes, en sus respectivas áreas.

Los diarios de circulación nacional han sido por años los que han proporcionado a los desempleados, a través de los clasificados, la facilidad de encontrar empresas o negocios hacia donde dirigir sus currículos con miras a obtener empleo.

Por lo regular, el número de desempleados que persigue aplicar para alguna vacante publicada en algún periódico siempre ha sido alto y por tanto conlleva un largo proceso de depuración por parte de los empleadores que evalúan a los solicitantes. No menos dramático es el cúmulo de resumes de personas con buena preparación que se quedan por falta de plazas.

Y es que el número de desempleados ha crecido de manera tal que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ubicó en su último informe (publicado en diciembre del 2004) a la República Dominicana como el país con el mayor número de desempleados en América Latina, con un 17%, seguida de Colombia, 15,8%; Venezuela, 15,3% y Argentina, 13,8%.

Esos datos reflejan que el nivel de desempleo en el país ha ido en aumento desde el 2001, cuando los documentos del Banco Central situaban el desempleo en un 15.6%. En el año 2002 fue de 16.1 y en el 2003 de 17.0.

Aunque todavía sería muy apresurado totalizar el número de desempleados para este año, ya las páginas de los diarios han publicado que sólo en el sector de zonas francas van más de 20 mil despidos por el cierre de algunas fábricas. La Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona) no disponía de información concreta sobre este tópico al momento de ser consultada.

Actualmente, gran parte de las empresas con un número importante de empleados han creado sus archivos de elegibles, que es una base de datos alimentada con los currículos enviados por interesados en plazas de trabajo, pero que no han calificado en un momento determinado.

Gerentes de recursos humanos consultados explicaron que esos archivos son consultados antes de proceder a la publicación de un anuncio con miras a reclutamiento de personal.

Las secciones de clasificados han pasado a ser consideradas por empresas como un espacio destinado a la búsqueda de

profesionales para ocupar puestos de mayor jerarquía. Estos anuncios se publican, regularmente, en desplegados con un tamaño mucho mayor que el clasificado normal. Mientras el anuncio clasificado es de 5 líneas los desplegados son de 2 X 2 pulgadas en adelante, dependiendo de la envergadura de la empresa.

La razón de la medida es que uno de los inconvenientes que se les presentaban a los encargados de reclutamiento en empresas es que con las publicaciones en clasificados, en ocasiones acudían personas poco preparadas para los puestos solicitados.

No quiere decir esto que quienes recurren a los clasificados son personas no preparadas, sino más bien que a veces la desesperación se apodera de muchos desempleados por el tiempo de espera para conseguir trabajo y aplican “a ver si pegan”, en cualquier empresa que solicite.

En las publicaciones diarias de los clasificados, específicamente en los desplegados, es común observar anuncios que sólo incluyen un número de fax, una dirección o un correo electrónico debido a que otro inconveniente lo constituían las llamadas telefónicas a empresas donde los solicitantes pedían informaciones innecesarias y ocupaban por largo tiempo las líneas.

Los anuncios en clasificados permanecen como opción, en su mayoría, para las agencias de empleos, mensajería, salones de belleza, venta de prendas y/o ropas, cafeterías, discotecas y centros de masajes, algunos de los cuales han sido clausurados en los últimos días por las autoridades.

LAS BOLSAS DE EMPLEOS:

La Internet no escapa del mercado de empleos, pues incluye diversos “sites” de bolsas que constituyen una manera novedosa para obtener trabajo. Ahí se encuentran ofertas laborales para varios países, así como orientaciones para elaborar currículos y consejos para conducise en una entrevista de trabajo.

Esos portales ofertan trabajos en general y en áreas profesionales específicas. Así como también para personas con discapacidad.

A esas bolsas recurren grandes y medianas empresas que tienen a un “click” de distancia todo un menú de solicitantes con sus currículos incluidos, lo que les permite ahorrar tiempo y les facilita la consecución de la persona ideal para el puesto.

Sin embargo, las bolsas de

empleo en el país están limitadas a quienes tienen acceso a la Internet que, aunque se ha expandido bastante, apenas llega al 8% de la población, según datos de las empresas telefónicas.

Además, aún es muy grande el número de “analfabetos informáticos” en el país, como se les llama a las personas que poseen dominio nulo de las computadoras.

Pero, principalmente, esas agencias no están a la mano de personas de recursos limitados que no pueden pagar ni siquiera una media hora en un centro de Internet o “Ciber café”, que cuesta, por lo menos, RD$40.00.

Algunos nombres de bolsas de empleo son: AUIServicio de Bolsas de Empleo, Alta Gestión, Trabajo Fácil, Mercadis, Empleo112, Adecco, OpportunityNoc.org, entre muchas otras.

Los datos sobre la efectividad o no de las bolsas de empleos no son precisos, pero sí está confirmado que muchas empresas del país recurren a ellas.

AGENCIAS DE EMPLEOS:

Las agencias de empleos han copado gran parte de la captación de currículos en el ámbito nacional porque han desarrollado, a través de publicaciones en las secciones clasificados, una modalidad que esperanza aún más a los desempleados.

En un solo anuncio aparecen vacantes para diferentes oficios que son pedidos a las agencias por empresas que, para optimizar su tiempo, delegan en ellas la tarea de entrevistas y evaluaciones preliminares y así reciben una cantidad de solicitantes más depurados.

Sin embargo, la facilidad de enviar un recurso humano calificado, depende en gran parte de la empresa y las exigencias que tenga la misma.

Algunos encargados de agencias de empleos entrevistados coinciden en señalar que la queja más frecuente es por falta de preparación de muchos solicitantes que “dicen estar preparados para un oficio y cuando llegan a la empresa nos los

devuelven porque no dan la talla”, pero, pese a eso, es favorable el cúmulo de los que sí califican.

Quizás sea por ello que cada día crezca más esta modalidad que, mediante los clasificados, llenan un espacio importante en el mercado de las ofertas laborales. El fujo de llamadas, en las agencias es permanente, pese a que en las consultadas difieren en el aumento y disminución de las mismas durante los últimos dos meses.

EMISORAS EVANGELICAS Y OTRAS MODALIDADES:

El papel de estas emisoras, aunque para un determinado público, juego un papel importante. Y es que dentro de la programación regular incluyen anuncios de plazas laborales.

Adolfo Torres, comerciante, explicó que prefiere “empleados que vengan de emisoras evangélicas por la seriedad que le han demostrado, especialmente en áreas de mensajería y puestos en los que haya que manejar dinero”.

Algunas pequeñas empresas utilizan la colocación de hojas informativas con ofertas de empleos, en los murales de algunas universidades porque entienden que es un espacio donde muchos jóvenes en busca de obtener o mejorar sus ingresos acuden a diario.

También se han visto anuncios como estos en los autobuses de la Oficina Nacional de Servicios de Autobuses (OMSA).

El ingenio y las facilidades tecnológicas han dado cabida a diversas modalidades en la búsqueda de empleos, pero los tiempos han demostrado que la coincidencia de la preparación y la oportunidad, constituyen la clave en el éxito laboral y profesional.