EL BUZÓN
Ramón Alburquerque y la institucionalidad del PRD

Señor director:
A pesar de que la presidencia del ingeniero Ramón Alburquerque se ha caracterizado por llevar al Partido Revolucionario Dominicano a la institucionalidad y a que se trate de cumplir sus estatutos, la amenaza de pugnas y rebatiñas internas hoy más que nunca sigue latente.

El periodista Juan Bolívar Díaz, sin lugar a dudas el analista político más objetivo y completo que tiene el país, en su muy leída página del periódico HOY de los sábados, describe de manera magistral “Los desvaríos del PRD”.

La gran proeza de la dirección del partido blanco ha sido propiciar convenciones transparentes y sin mayores traumas, como la que eligió al ex candidato presidencial, Miguel Vargas Maldonado, y recientemente la elección en forma abierta y democrática de los miembros del Parlacen.

El síndrome de la división ha perseguido históricamente hablando al llamado partido del jacho prendío, desde la salida del profesor Juan Bosch para fundar al PLD hasta las amargas confrontaciones entre Peña Gómez y Jacobo Majluta, Hatuey Decamps-Hipólito Mejía, este último negador de los principios y esencias del PRD. El firme carácter de Alburquerque, cuyas condiciones de gran tribuna nadie puede cuestionar, combinado con la ecuanimidad del licenciado Orlando Jorge Mera, lograron casi el milagro de mantener unida la maquinaria perredeísta, con el apoyo de los jefes de grupos como Milagros Ortiz Bosch, Rafael Suberví Bonilla y el propio Hipólito.

La frase lapidaria de Peña Gómez de que solo el PRD vence al PRD parece que será reproducida por la ignorancia política. La fortaleza del PLD es que en su seno no existe el galloloquismo y que tienen un líder muy fuerte.

El ingeniero Alburquerque tiene el mérito de haber recibido un PRD totalmente debilitado y desacreditado y de haberlo llevado a una posición decorosa.

Atentamente,
Miguel Pineda López