El cáncer de próstata tiene cura a tiempo

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El cáncer de próstata (cáncer prostático) es el segundo cáncer más común en los hombres, después del cáncer de piel , y la segunda causa principal de muerte por cáncer en los hombres, después del cáncer del pulmón.

La próstata es una de las glándulas sexuales masculinas. Es una glándula pequeña (cerca del tamaño de una nuez) y sirve para la producción de líquido seminal, que forma parte del semen o esperma. El cáncer de próstata se da con mayor frecuencia en hombres mayores. La próstata sigue creciendo durante la mayor parte de la vida de un hombre, de forma que es muy frecuente que a partir de los 60 años presenten una condición inocua llamada próstata “agrandada” o hipertrofia prostática benigna (HPB), mucho más común que el cáncer de próstata.

 Muchos de los signos y síntomas de la HPB son iguales a los del cáncer de próstata.

Causas del cáncer de próstata.  Todavía no se conocen exactamente las causas, pero algunas investigaciones han encontrado algunos factores de riesgo y tratan de explicar cómo esos factores pueden provocar que las células de la próstata se malignicen.

Durante los últimos cinco años, los científicos han conseguido grandes avances en comprender cómo ciertos cambios en el ADN pueden ocasionar que las células prostáticas crezcan anormalmente y desarrollen un cáncer.

El ADN no sólo contiene la información de nuestra apariencia física externa.

Algunos genes contienen instrucciones que controlan el crecimiento y la división celular. Aquellos genes que promueven el crecimiento y la división de las células se llaman oncogenes.

 Otros genes que inhiben la división celular y causan la muerte de las células en el momento adecuado (muerte celular programada o apoptosis), se llaman genes supresores. Los cánceres pueden estar causados por mutaciones del ADN que activan a los oncogenes y que inhiben a los genes supresores. Este cáncer suele no dar muchos síntomas. Se puede diagnosticar a través de una serie de pruebas. En la mayoría de los casos, se solicitará un análisis de sangre general que incluya el antígeno prostático específico (PSA), un tacto rectal y una ecografía del aparato urinario con biopsia transrectal de la próstata. Hay otra serie de pruebas necesarias, pero se hacen cuando ya se tiene  evidencia del cáncer.