El Club Libanés, Sirio, Palestino
estrena nueva casa

Durante el período del imperio Otomano, específicamente al inicio de la primera guerra mundial, salió de Siria, El Líbano y Palestina un grupo de inmigrantes que huyó de la opresión de la época y se instaló en países como Cuba, Jamaica, Aruba, Colombia y República Dominicana.

Corrían los primeros años del siglo XX y los inmigrantes árabes que llegaron a la isla, por el puerto de San Pedro de Macorís, rápidamente se expandieron a diferentes ciudades, siendo Santo Domingo la zona de más concentración.

El imperio Otomano llegó a ser el Estado más poderoso de Europa Oriental y Próximo Oriente, su configuración social, política, religiosa y militar marcó el futuro de casi todos los pueblos de origen árabe, y una muestra de esto fue el hecho de que muchas familias tuvieron que salir obligadas de su tierra natal.

La República Dominicana de ese entonces representó para estos inmigrantes un paraíso y un mercado idóneo para sacar a flote sus dones de comerciantes.

Inmediatamente las voces de que “aquí corrían los cuartos por los contenes” llegaron a oídos de los árabes radicados en otros países conformándose una gran colonia.

Poco a poco familias como las Attías, Hanna, Hazim, Dauhajre, Selim, Risik, Nader, Elmúdesi, Maklouta, Naserr, Selman y Tactuk se congregaron en la avenida Duarte iniciándose así, en el país, el negocio de los textiles y con éste, el flujo de lo que hoy se conoce como la principal arteria comercial de Santo Domingo.

Pese al progreso que les deparaba el destino en su nueva vida familiar y comercial en el país, la barrera del idioma se convirtió en un problema. Fue entonces, cuando esta colonia decidió agruparse para intercambiar ideas, hablar de sus añoranzas, comercio y hasta dónde poder conseguir los condimentos para preparar sus comidas.

Ante estas circunstancias, surgió la idea de crear un punto donde reunirse y por supuesto distraerse. El 5 de mayo de 1925 se creó el Centro Sirio, en el segundo piso de un local ubicado en la calle El Conde.

Décadas después compraron un local detrás del Parque Independencia que albergó a esta colonia árabe, convirtiéndose en uno de los más concurridos de la Capital. Esto motivó a que, años después, ” la casa” les quedara pequeña.

En la década de los 80 una directiva encabezada por Fued Manuad adquirió un solar más grande en la Avenida George Washington esquina Herman Suárez, para lo que fue necesario vender el edificio del Parque Independencia.

En este solar se construyó un gazebo que se usó por espacio de 18 años para las reuniones de la junta directiva, pero no ofrecía ni el espacio ni la comodidad que se requería. En 1996 Juan José Attías y Williams Jana asumieron la responsabilidad de construir una moderna edificación.

10 años después, el 5 de mayo pasado, el mismo día que el club cumplía 80 años de fundado, fue inaugurada la primera etapa del Club Libanés, Sirio, Palestino, conformado por cuatro niveles, dos gimnasios, restaurantes, cuatro salones, discotecas, piano bar, piscina y un área de juego infantil.

FIESTA PARA LA MADRE

Con motivo del Día de las Madres, el Club Libanés, Sirio, Palestino celebrará hoy miércoles 25 una fiesta pro recaudación de fondos para terminar de amueblar el local.

José Attías Juan, tesorero del club, informó que la fiesta, que se iniciará a partir de las 9:00 de la noche en la sede del club, contará con la participación de las orquestas Los Toros Band y Brugal, así como con un show de belly dance. El costo de la entrada es de RD$500 por persona.

REQUISITO PARA ENTRAR

En el club existen dos tipos de socios: activos y pasivos. Los activos son los descendientes directos de árabes; los únicos que tienen derecho a participar en la junta directiva y los pasivos que son los que no reúnen ninguna de estas condiciones.