El continuismo no es eterno

15_11_2019 HOY_VIERNES_151119_ Opinión10 A

El general Juan Rodríguez “Juancito” es un dominicano ilustre, desafortunadamente desconocido para nuevas generaciones. La nación está en deuda con ese patriota antitrujillista que consagró años fundamentales de su existencia, para dedicarlos a liberar el pueblo dominicano. Siendo el hacendado más acaudalado del país se convirtió en promotor, jefe militar y financiador de Cayo Confites y Luperón. Con las armas que él compró, Pepe Figueres estableció la democracia en Costa Rica. Su valiente hijo, José Horacio, formado en Harvard, pereció comandando el desembarco de Maimón y Estero Hondo en 1959.Hombre de recio carácter, Juancito Rodríguez quizás percibió que Trujillo sería eterno. Avejentado, empobrecido, abandonó Cuba y se radicó en Venezuela. Se marchó de este mundo en noviembre del 1960, apenas 6 meses antes del ajusticiamiento del 30 de mayo. Podría aplicarse a Juancito el testamento político de Getulio Vargas: “Salgo de la vida para entrar en la inmortalidad”.
Hitler profetizó que el Tercer Reich duraría 1,000 años pero desapareció prontamente, llevándose de encuentro millones de vidas en un genocidio sólo comparable al Gulag soviético, concebido y perpetrado por Stalin. El historiador Paul Johnson en “The Papacy”, expresa: “El Papado es la última de las antiguas autocracias, la única donde el autócrata, en sí mismo, ha preservado sus poderes esenciales intactos. Césares y zares, Káisers y Santos Emperadores Romanos, mikados, sultanes y magnates han desaparecido o están convertidos en meros funcionarios constitucionales no más significativos que los altos sacerdotes de los Israelitas o los faraones del antiguo Egipto. Pero el Papa aún está allí y una congregación más grande que nunca antes – por encima de mil millones de personas de todas las razas – reconocen su soberanía espiritual”. Prosigue Johnson: “Cuando Stalin preguntó “¿Cuántas divisiones tiene el Papa?” era él, Stalin, no el Santo Padre quien pareció carecer de realismo, y el régimen que él representaba, aparentaba ser todopoderoso pero duró setenta y cinco años en total, y parece ahora un simple episodio en las largas centurias de existencia papal.”
También el PRI parecía y pretendía ser eterno. Su “Democracia Dirigida” se basó en “monarquías sexenales”, sin reelección de presidentes y sus equipos gobernantes. En México se sabía quién sería presidente tan pronto el PRI “destapaba” su candidato. El “Ogro Filantrópico” gobernó hasta el año 2000. Vicente Fox, capitalizó el hartazgo por los pecados del PRI y lo venció después de 71 años de continuismo. El salinismo preconizó que gobernaría no menos de 30 años, a través de múltiples presidentes del grupo de Carlos Salinas de Gortari y sólo gobernó 6 años, vapuleado al final por el levantamiento zapatista en Chiapas y por el magnicidio de Luis Donaldo Colosio.
El castrismo ha dominado a Cuba 60 años, pero en la región el continuismo se bate mayormente en retirada. Pinochet y los dictadores militares argentinos y brasileños desaparecieron. Correa, acusado por su delfín Lenín Moreno se aprovecha de la nacionalidad de su esposa para refugiarse en Bélgica. Ortega y Maduro se tambalean. El PT perdió el poder por la corrupción del Menselao y Lava Jato. Lula está libre provisionalmente, después de estar preso 580 días. Cristina Kirchner retornó y fijó un récord histórico al ganar la Vicepresidencia con el mayor número de órdenes de prisión en su contra, por corrupción, cuando fue presidenta.
Evo se mantuvo en el poder violando reiteradas veces la Constitución. Pretendiendo un cuarto período consecutivo convocó en 2016 un referéndum para una tercera reelección presidencial, inconstitucional, y fue derrotado por el NO, con 52% y 48% SÍ. Hasta el asesino Pinochet aceptó su derrota cuando el NO logró un 55.99% en el plebiscito que él organizó en 1988 y que sepultó su dictadura. Evo rechazó los resultados de su propio referéndum y manipuló para que el Tribunal Constitucional aprobara su nueva repostulación. Así, Evo dio un “Golpe contra el Estado Constitucional”, similar a la aspiración de Danilo de repostularse en el 2020, a pesar de la prohibición constitucional que lo impide. Ya repostulado, Evo montó un nuevo fraude para aparecer triunfador, pero se derrumbó, no por un “Golpe de estado militar”, sino por un “Golpe de calle revocatorio” que derrotó el abortado “Golpe de estado del fraude electoral” montado por Evo. En la 4ta República, De Gaulle dijo: “El poder no se toma, se recoge”.

El PLD pronosticó que, con su “fábrica de presidentes”, gobernaría hasta el bicentenario del 2044 pero se quedará corto en 24 años. La re-reelección de Danilo fue derrotada. Su delfín y el continuismo sufrirán lo mismo. El Frente Opositor repetirá la historia del 1978, con el triunfo de Luis Abinader y sus aliados y la derrota de Danilo, Gonzalo y el continuismo.