Herminio y su alter ego, Píndaro, están descubriendo que la inmigración dominicana en Estados Unidos es prometedora… Y, esto lo hacen, desde los escalones del Monumento a los Héroes de la Restauración en Santiago… Ahí solía reponer fuerzas Herminio, cuando salía ‘explotado’ de sus estudios en el Colegio De La Salle… La suerte les premió con un encuentro que, sin pensarlo dos veces, han querido compartir con ustedes… “¡Hola, Joel! –cuestiona Herminio-, desde que nos enteramos que habías dejado tu ‘ciudad corazón’, hemos querido tener esta conversación y ¡por fin! aquí se nos ha dado… “En realidad –expresa el hoy exitoso doctor en medicina Joel García en el ‘Orlando Health Orlando Regional Medical Center’-, mi intención inicial fue motivada para continuar mi proceso de formación… Todo empezó a fluir, dándome el permiso de intentarlo… Me fui entusiasmando y apasionando con la idea de quedarme hasta enamorarme y comprometerme de manera integral y absoluta con mi práctica profesional en los Estados Unidos” -exclama orgulloso-… “¿Y, en qué te enfocaste cuando decidiste estudiar medicina?” –cuestiona Píndaro-… “Mi área de práctica es la cardiología general –comenta el doctor García-… Soy intervencionista -coronario, periférico y estructural-, y en medicina endovascular… Realizo procedimientos para tratar las enfermedades y defectos del tabique -ventricular y auricular- de las válvulas aórtica, mitral y tricúspide, cerrar foramen oval patente, defectos -atriales, ventriculares-, fugas paravalvulares, reemplazo valvular -aórtico, mitral, tricúspide-, clip mitral y oclusión del apéndice atrial”… “¿Tan amplio es tu campo de trabajo? –cuestiona Herminio-… “En casos periféricos de aneurismas abdominales, estenosis aórtica, carotidea, iliaca, femoral y tibial… Obstrucciones crónicas coronarias y periféricas, siendo diestro en la descarga ventricular mecánica del ventrículo izquierdo y derecho, por asistencia mecánica y extracorpórea… Realizo trombectomía mecánica de venas y arterias pulmonares para émbolos pulmonares y trombólisis por catéter ultrasónico… Incluso somos pioneros en litotripsia endovascular periférica y coronaria, aterectomía rotacional dirigida por tomografía óptica endovascular y aterectomía orbital” –exclama un orgullo santiaguero-.
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Sentados en los escalones de mármol del monumento, mientras Píndaro no sale de su asombro, Herminio aprovecha y le hace ‘la pregunta del millón, cuya respuesta muchos quisieran saber: “¿Cuáles han sido tus principales retos a vencer, para poder llegar donde estás en estos momentos?”… “Uno de los más significativos fue –exclama lleno de nostalgia-, irme de la tierra que me vio nacer… Lo que además ha implicado, por una parte, separarme de mi familia nuclear y, por otra, de mis amistades de la infancia”… “¿Pero qué opinas de ser un inmigrante, con todo lo que implica poner en alto la capacidad intelectual extranjera sobre muchos otros en la tierra que te ha acogido?”-cuestiona Píndaro-… “Ser emigrante es reto, es motivación, es compromiso… Es una responsabilidad con tu país… Implica un proceso de adaptación, de desapego, de desaprendizajes y aprendizajes constantes… Es una llama en tu corazón que te motiva a dar lo mejor que hay en ti y llegar a ser la mejor versión de ti mismo, en todos los sentidos” -comenta-…“¿Y qué problemas has enfrentado para lograr tu éxito?” –cuestiona Píndaro-. “En primer lugar-responde de inmediato-, balancear mi vida familiar y profesional… En ocasiones, la carga de trabajo es relativamente alta y, en esos momentos, lograr armonizar con las necesidades de tiempo y emocionales de mi familia es un reto complejo… En segundo lugar, aprender a dedicar tiempo a mí mismo y ser más tolerante en la persecución y logro de las metas que me trazo… Y, en tercer lugar, entender que errar es de humanos”…
Con la mirada fija en un sol radiante que abraza la ciudad de Santiago, Herminio le cuestiona: “¿Existe alguna razón para que hayas elegido esta especialidad en medicina?”… “En primer lugar, es muy gratificante –exclama-… Puedes ver, inmediatamente, mejorar la calidad de vida en los pacientes… Y, definitivamente, la innovación constante de los equipos utilizados y la valiosa cantidad de investigación sobre corazón que realizamos… Debido al surgimiento de las válvulas implantables, a través de la ingle, y luego navegadas hasta el corazón, la necesidad de “abrir el pecho” para corregir las válvulas aórtica y pulmonar ya no es tan necesaria; sin embargo, la válvula tricúspide y mitral, aún presenta dificultades técnicas para llevarse a cabo con procesos mínimamente invasivos… Realizo, constantemente, remplazo valvular aórtico, y utilizo, en ocasiones, el ‘clip mitral’ y, en casos excepcionales, utilizo estas válvulas en la posición mitral y tricúspidea”… En ese momento, Píndaro comenta: “¡Nuestro país tiene un valioso aliado en ese joven profesional santiaguero, cuyas convicciones se fundamentan en la manera en que fue criado, su educación, religión, valores y su pasión por la medicina!”.