El costo social por impuestos

El costo social por impuestos

El Pais/El arzobispo metropolitano de Santiago de los Caballeros, monseñor Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez, presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).Presidio la misa en la catedral primada de america para resaltar el pastorado del Papa Francisco, en la misa tambien hablo Francisco Ozoria Obispo de la Catedral .Hoy/Jose Francisco .29-6-2021

Oh ironía: en buena medida, el Estado suele gastar hasta más de lo que recibe por recaudaciones para sufragar servicios de interés social y construir obras que en muchos casos proceden.

Pero en este momento, la extracción de dinero a los contribuyentes vía Aduanas y por otros conceptos, genera una presión encarecedora del costo de la vida.

La función recaudadora sobre importaciones de productos terminados, materias primas y transacciones comerciales ha superado expectativas con una eficacia gubernamental que pesa como factor de alzas en artículos de primera necesidad y de otros que no lo son.

La presión tributaria sobre distintos niveles de intermediación acentúa la inflación importada en directo perjuicio, más que nada, del estrato mayoritario de consumidores de ingresos bajos.

Existe también la pesca en mar revuelto de especuladores hoy lanzados a subir precios indiscriminadamente a veces sobrepasando el impacto que reciben de impuestos que a veces hasta evaden.

Su afán de lucro recurre a un alegado «costo de reposición», pretexto para duplicar sus ganancias para «reabastecerse» con daños a la economía familiar.

Aumentan sus entradas aunque vendan menos, comprobándose que ha ido en descenso la demanda en una gama importante de artículos bajo efecto dominó.

La crisis económica por coronavirus crea condiciones favorables al fisco y al agiotaje. Odiosa coincidencia.

El déficit de una puesta en valor

La histórica y arquitectónicamente trascendental área intramuros de Santo Domingo está siendo llevada de un tiempo a esta parte a un renacer de sus perfiles antiguos, remozados y acogedores, que atraen cada vez más visitantes, extranjeros y locales.

Una relevancia urbana que multiplicó presencias en espacios museográficos y comerciales.

Un poder de convocatoria que supera la capacidad lógicamente estrecha de la zona para mantener en fluidez la circulación de automóviles, y menos aun para que los conductores visitantes puedan aparcarlos.

La habilitación de estacionamientos se ha quedado atrás, muy a la zaga de la puesta en valor de la Ciudad Primada.

Llenar ese vacío debe ser prioritario para completar el exitoso rescate de un conjunto de lugares y monumentos de especial aprecio y motivo de veneración.