El crecimiento económico está en duda con baja del petróleo

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Contrario a lo que piensan algunos de que la baja en el precio del petróleo ayuda al crecimiento de la economía mundial, ahora se piensa lo contrario, que el drástico descenso en la cotización del crudo puede lastrarla.

“El petróleo lastrará la economía. Una caída excesiva de su precio podría tener un efecto más contractivo que expansivo”, puesto que todos los países productores y las grandes petroleras están implementando drásticos recortes, publica el diario El Economista.

Tras los fuertes ascensos del crudo en 1990, 2000 y 2007, la economía de EEUU y Europa entraron en recesión y sufrieron crisis económicas importantes.
Por el contrario, cuando los precios del crudo se han mantenido estables y en precios relativamente asequibles, la economía de Estados Unidos y Europa se ha expandido.

Anatole Kaletsky, economista jefe de Gavekal Dragonomics (Instituto de Investigación Económica), explicaba hace unos meses que “el petróleo es un indicador perfecto, pero funciona al contrario de lo que muchos piensan: cuando los precios del crudo caen nunca han previsto correctamente una recesión”. Según este economista, cada recesión global que se ha producido en los últimos 50 años ha venido precedida por una subida de los precios del crudo, mientras que los descensos del precio del oro negro han sido el aviso de que iba a comenzar un ciclo expansivo.

Pero esta vez, lo que está ocurriendo con el petróleo es bastante más grave y sus efectos pueden ser los que habían pronosticado los economistas más pesimistas.

Y es que desde 2006 ha sido complicado ver los precios del Brent por debajo de los 70 dólares (salvo unos meses de 2008). Ahora, el crudo cotiza en unos 28 dólares por barril, unos precios no vistos desde hace doce años. Según Bloomberg, hay varios tipos de petróleo que si se descuenta la inflación podrían estar marcando niveles de la década de 1980. Por eso, los países más dependientes del crudo (los productores) están sufriendo su particular crisis, lo que ha obligado a Arabia Saudí, Venezuela o Rusia a implementar medidas de austeridad para intentar sobrevivir ha esta baja continua del precio.