El déficit fiscal dificulta un estímulo monetario

En un momento en que las principales economías del mundo han entrado en recesión, y en que algunos expertos vaticinan que la depresión en los Estados Unidos será prolongada y profunda, la política monetaria local cuenta con poco margen de  flexibilidad para actuar contra los efectos contraccionistas de la situación, debido a que el gobierno afronta un significativo déficit fiscal.

A septiembre pasado, el déficit fiscal del gobierno central alcanzaba los 22,561 millones de dólares, y  hay quienes estiman que podría cerrar el año en casi 40,000 millones, si en adición a la tendencia que presenta la ejecución presupuestal se agregan pagos que haga el gobierno para honrar parte de la deuda con el sector eléctrico y con los suplidores.

En medio de los efectos contraccionistas que se derivan de la crisis financiera internacional, y de la consecuente recesión en que ha entrado los Estados Unidos, Europa y Japón, el mantenimiento de las altas tasas de interés vigentes en la economía podría profundizar la caída de la actividad económica nacional.

De ahí que algunos sectores hayan estado reclamando la reducción de las tasas de interés, como forma de amortiguar el impacto de la crisis mundial en la actividad económica del país. Sin embargo, el hecho de que el gobierno no haya ejecutado un plan que impidiera que se generara el significativo déficit fiscal que enfrenta en la actualidad, dificulta a las  autoridades monetarias flexibilizar la política monetaria, aún cuando haya prometido que los aumentos en las tasas de interés son coyunturales. El déficit fiscal se generó incialmente por un aumento en el gasto público, pero se ha agravado por el hecho de que se ha producido un descenso en el ritmo de crecimiento de los  ingresos fiscales del gobierno. Según cifras extraoficiales, los gastos  del gobierno aumentaron en 30 por ciento en el período enero-septiembre, pero los ingresos sólo se incrementaron en alrededor de 9 por ciento. La situación se complica  porque también se ha reducido el financiamiento de Petrocaribe, con la baja en el precio del petróleo.

La cifra

30

Por ciento.  Fue el aumento de los gastos del gobierno en los primeros nueve meses del año, según cifras extraoficiales, pero los ingresos subieron sólo 9%.