El dilema de Pedernales, los munícipes padecen precariedades y reclaman empleos y mejores niveles de vida

cuadro888

Pedernales.- La paralización de la extracción y exportación de bauxita por parte del Ministerio de Energía y Minas ha despertado un avispero en esta provincia fronteriza, integrada por núcleos de familias pobres y desempleadas que manifiestan irritación y enfado por el cierre intempestivo de la actividad minera, una de las principales fuentes de sustento.

Cabezas de familias, como Rosa Pérez, dueña de un modesto comedor de expendio de alimentos, argumenta que “mi familia depende de mi negocito. Yo vendo entre 50 y 80 almuerzos por día para el personal de Dovemco y aquí trabajan cuatro empleados que también tienen que alimentar a sus familiares. De este negocio dependen 15 parientes míos. Yo me pregunto: ¿qué ha hecho el Gobierno por Pedernales? ¡Nada! Allante, buche y pluma nomás. Solo prometen, prometen y no hacen nada. Con los empleítos del Gobierno la gente solo gana para comer”.

Al malestar que ha generado el cierre de las actividades mineras en la población se une el agravante de que otras empresas de la provincia afrontan problemas de liquidez. Incluso, un alto funcionario del Gobierno sugirió recientemente que declaren a Pedernales en estado de emergencia.

La señora Pérez refiere que “la zona franca se debilita, Cementos está muy mal y hay una crisis de trabajo enorme. Nos estamos cayendo a pedazos y ahora quieren quitarnos el pan de la boca”.
Johnny Pérez, dirigente político, comentó que lo que necesita la provincia es líderes que se sientan identificados con la gente. “Es decir, congresistas, alcaldes, regidores, gente que se sienta por su pueblo”.

Doña Chela, que también tiene un pequeño negocio, argumenta que gasta “alrededor de mil pesos cuando va a comprar verduras y víveres al mercado y le doy vida a otros negocios, porque hago una compra en el supermercado de 45, 50 mil pesos, y todo eso sale del negocito. De eso vivo con mi familia”.
A principios de junio de este año el ministro de Energía y Minas, Antonio Isa Conde, notificó a la empresa Dovemco el cese de las extracciones y exportaciones de minerales en la zona de explotación de Pedernales.

Nilo Pineda, suplidor de agua marca “Bahía de las Águilas”, lamentó que el Gobierno “siga castigando al pueblo de Pedernales, donde nos estamos cayendo muertos porque aquí no hay empleos y falta de todo, y ahora nos dan una puñalada mortal”.

Pineda suple alrededor de 2,500 a 3,000 botellones de agua al mes y unas 100 fundas de hielo. “Si el Gobierno cierra la empresa minera, Pedernales se desploma, se va a pique. No queremos ver ese momento. Muchas familias van a pasar el Niágara en bicicleta y eso lo saben los burócratas del Gobierno”.

También Jackson Pérez, presidente de la Junta de Vecinos Nuevo Progreso Los Cayucos, deja sentir su malestar. “Es un error del Gobierno quitarle a Pedernales la única fuente de ingresos y empleos. Pero ¿qué nos ofrece a cambio el Gobierno? ¿Promesas? Nadie come con promesas aquí”.

Hamlet Díaz (Pollito), conductor de camión, suma su voz de inconformidad: “esta situación le quita el sueño a la gente de Pedernales, un pueblo que necesita de todo. Si nos quitan la comida de la boca, los camioneros vamos a desaparecer, porque en este pueblo no hay otra fuente de empleo. En el sindicato somos más de 400 miembros y todos dependemos del trabajo en la empresa minera”.

También se queja Ramón Heredia, administrador de la tienda de repuestos “El Mocano”, suplidora de neumáticos y servicios: “a este ritmo, Pedernales se convertirá pronto en un pueblo de zombis. El Gobierno nos está quitando el único derecho que tenemos los habitantes de aquí: comer para no morirnos de hambre”.

Habla la empresa. “El impacto económico directo que tiene Dovemco en Pedernales es fundamental, empleando a 400 personas y generando más de 1,100 empleos indirectos en toda la provincia, para un total de 1,500 empleos, equivalente al 17% de la Población económicamente activa (PEA) de la provincia, ya que su modelo de negocios procura la desconcentración en las operaciones, por lo que al subcontratar los servicios de transporte, maquinarias pesadas, alimentación, alojamiento, etc., aumenta el efecto multiplicador del dinero en la provincia, dinamizando la economía en un efecto cascada del cual, prácticamente todos los actores locales -de una u otra forma-, se benefician.

El efecto positivo de la minería en la provincia puede dimensionarse sobre la base de que Pedernales es la segunda provincia más pobre del país, en la cual más del 74% de su población vive en condiciones de pobreza, razón por la cual, el impacto que han tenido los más de 1,300 millones de pesos que se han recibido desde el inicio de las operaciones, representa una considerable suma que se traduce en beneficio de toda la población.

En el caso de Pedernales, el turismo y la minería no son coincidentes en el tiempo -en razón del tiempo mínimo necesario para poner en funcionamiento una infraestructura hotelera-, y a corto plazo la minería se ha convertido en la principal fuente de ingresos para tener una vida digna, y la única esperanza de toda una provincia que cree en el turismo como un modelo de desarrollo diferente, que sin embargo requiere mucho tiempo e inversiones cuantiosas”.