El encuentro con Joan Costa

Patricio León

En mi formación me he encontrado con grandes maestros a través de su producción literaria que han hecho aportes significativos para los estudios de comunicación.

Entré al mundo de los estudios de la comunicación por la seducción que provoca, sin imaginarme que en la medida que me iba adentrando encontraría una de las pasiones de mi vida.

Recientemente se celebró en la encantadora ciudad de Quito, Ecuador  el 1er Congreso Iberoamericano DirCom que reunió a más de 1,300 personas entre ellas especialistas, investigadores, directivos, profesores y estudiantes alineados a las Ciencias de la Comunicación. En ese importante evento para la comunidad educativa internacional, organizado por la Universidad de las Américas desfilaron ponentes importantes que son referentes en el campo de la Comunicación.

Sin embargo, ese congreso trascendió a la historia por contar con la presencia del gurú de la comunicación corporativa el Maestro Joan Costa, un intelectual  que todavía a sus 88 años continúa produciendo y dando luz para esta y las futuras generaciones.

Confieso que una de mis grandes motivaciones para participar en el referido evento fue estar en contacto directo con el pensamiento de Joan Costa, que ya a distancia había profundizado en sus ideologías a través de escritos y otros maestros que a su vez habían estudiado la obra de Joan Costa, lo que nunca imagine que poder tener este acercamiento con Joan Costa iba a marcar un antes y un después en mi carrera como investigador y comunicólogo.

Para mí, Joan Costa no solo pasó de ser un referente de los estudiosos de comunicación, sino también para la investigación y la educación. El Discurso de Costa hoy a varias décadas de su primera publicación sigue siendo coherente, revelador, enérgico e ilustrador porque con el paso de los años se ha mantenido innovando y estudiando.

Costa se ha caracterizado por romper modelos, crear nuevos paradigmas y proponer nuevas formas de hacer comunicación y generalmente cuando eso sucede al evangelizar se siembra la duda y toma muchos años, para que las mayorías asuman los nuevos conceptos, sin embargo Costa tiene la virtud de exponer nuevas ideas y comunicarlas con la fe de la verdad y asumimos sus posturas consientes porque están sustentadas en años de práctica e investigación.

Su Paradigma DirCom sigue revolucionando la forma de hacer comunicación en el mundo, provocando una evolución de los conceptos de Comunicación Global y Comunicación Integral.

Al igual que otros maestros Costa promueve una ruptura con el enfoque clásico de comunicación, que plantea una visión sistémica en la que la comunicación vela por todos los públicos de interés  de una empresa en su conjunto, tarea que no puede hacer otra estructura en una organización.

Costa asegura que la comunicación es el sistema nervioso de la empresa y sabe muy bien  que en la actualidad las empresas y las instituciones están tomando conciencia de que en la eficacia de la comunicación estratégica se juegan su imagen, su credibilidad, el éxito en el cumplimiento de sus objetivos y la propia supervivencia.

La producción literaria y didáctica de Costa es amplia y rica, enfocadas en aspectos relevantes de la comunicación corporativa, cambiando los estilos de liderazgos, comunicación y relaciones estructurales en una organización.

Por otro lado, es justo destacar que conocí un Costa, que aun en su rol de uno de los líderes más grandes de la comunicación corporativa, siempre brindó una sonrisa sincera, siempre estuvo dispuesto a fotografiarse y firmar autógrafos sin importar las largas filas, siempre recibía con humildad las ovaciones, aplausos y elogios, dispuesto a servir y recibir amor de cientos de personas que fueron no solo a conocerle sino más bien a nutrirse de sus conocimientos y experiencias.

Bien dice Joan Costa la comunicación es servicio, sorprendente y gratificantemente su decir se evidencia en la práctica y viceversa. Ver su accionar es una escuela que nos brinda la oportunidad de a partir de lo concreto elevar premisas abstractas.

Me siento comprometido con difundir en mi país, República Dominicana, el pensamiento de un hombre que comenzó siendo autodidacta y tuvo el arrojo  de revolucionar todo un área del conocimiento, merecedor de varios Honoris Causa y reconocimientos internacionales, formador de varias generaciones de comunicadores.

Mis respetos y admiración para Joan Costa.