El ensayo clásico del arquitecto Eugenio Pérez Montás

El ensayo clásico del arquitecto Eugenio Pérez Montás

POR ODALÍS G. PÉREZ
El vitruvianismo en el mundo occidental y en América Latina ha gozado de una fortuna crítica y científica exitosa, aun a pesar de propuestas arquitectónicas que como las de Le Corbusier, Frank Lloyd Wright, Richard Neutra, Robert Venturi, A. Alto y otros utópicos, han cambiado el orden estructural concebido por este arquitecto, historiador y teórico llamado Vitruvio y cuyo nombre completo es Marco Lucio Vitruvio Polión.

La historia de la arquitectura como rama especializada ligada también a la teoría y la crítica de la arquitectura, registra sus antecedentes memoriosos en Los diez libros de la arquitectura de Vitruvio, obra esta que junto al De Re Edificatoria, de Leone Battista Alberti, son lectura obligada para todo teórico, historiador o crítico de la arquitectura.

En la República Dominicana no se había producido hasta ahora una obra como el Ensayo Clásico del historiador y arquitecto Eugenio Pérez Montás. Una obra como ésta debe ser estudiada no solamente por arquitectos o historiadores de la arquitectura, sino también por críticos, teóricos e historiadores del arte; pues la misma presenta una historia de la evolución del vitruvianismo a partir de estructuras diacrónicas y sincrónicas que se sustentan en el lenguaje mismo de la arquitectura y de las demás artes visuales.

En este Ensayo Clásico, (Eugenio Pérez Montás: Ensayo Clásico. Reflexiones sobre el Vitruvianismo en la historia de las ciudades, Centro de Altos Estudios Humanísticos y del Idioma español, Patronato de la Ciudad Colonial, Santo Domingo, 2001, 282 p.), escrito en una prosa que asimila lo clásico y lo moderno en su constitución, se estudian, bajo un ejemplar acopio de datos las estructuras, funciones, ritmos, estéticas formales y materiales de la tradición vitruviana. Los aspectos que se destacan en esta pieza histórico-teórica del arquitecto Pérez Montás van desde la estructura del espacio clásico hasta su negación y posterior deproyectación llevada a cabo por la arquitectura deconstructiva y posestructuralista.

La historia de la arquitectura que nos narra y describe Pérez Montás nos muestra cómo los avatares de arquitectos visionarios, teóricos y críticos de la arquitectura y el arte, se convierten en aportes en torno a la comprensión del espacio arquitectónico reconocido en condiciones de evolución, transformación y fragmentación. El espacio urbanístico-arquitectónico, reclama hoy una lectura no separada de la tradición y la cultura.

No sé por qué razón al leer este Ensayo clásico de Pérez Montás, nos llega a la memoria el libro de Bruno Zevi, Saber ver la arquitectura (1953), pero también, Estética de las proporciones en la naturaleza y en la artes (1953), así como El número de oro de Matila Ghyka (1978). El historiador de la arquitectura y específicamente de las ideas arquitectónicas, es también un historiador de la cultura y del arte reconocido por sus investigaciones especiales.

El aporte de Eugenio Pérez Montás relativo al vitruvianismo histórico, arquitectónico y urbanístico, se advierte en la travesía analítica del Ensayo Clásico, si el lector atento lee los títulos y apoyos bibliográficos, e iconográficos de cada capítulo en particular, donde el historiador nos informa sobre la influencia de Vitruvio, la tradición de pensamiento arquitectónico y básicamente urbanístico en occidente, que surge desde la tradición o continuidad del pensamiento constructivo de Marco Lucio Vitruvio Polión.

El capítulo relativo al vitruvianismo de segunda y tercera generación (pp. 71-82, op. cit.), sobresale por su consistencia teórica y explicativa, pero además, por el ritmo de su prosa y escritura. Pérez Montás introduce desde el comienzo de este capítulo el nexo temático, unificando el recorrido histórico-teórico en base a la pauta de cohesión o desarrollo de su discurso. Desde esta base puntualiza su vertiente analítica:

«Como ya pueden ver, el presente ensayo tiene como protagonista un libro y un escritor a quien se identifica con la imagen perfecta de la arquitectura clásica. El texto de Vitruvio, contenido en diez segmentos, mantuvo su vigencia durante la Edad Media y fue asumido por los grandes teóricos del Renacimiento. Estos libros, además de las artes liberales, que se dicen siete, y que el autor convierte en diez: Gramática, Dibujo, Geometría, Aritmética, Óptica, Filosofía, Música, Medicina, Jurisprudencia y Astrología, señalan (libro primero) seis condiciones que han concurrido en todo edificio…» (p. 71)

A seguidas y reforzando aún más su marco analítico bajo una fórmula descriptivo-explicativa, Pérez Montás enumera dichas condiciones: Orden u ordenación, Disposición o arreglo. Euritmia o conjunto de proporciones; Simetría o proposición, Hermosura o decoro y Distribución (vid., loc. cit.). Para el autor del Ensayo Clásico «lo esencial del clasicismo vitruviano» se explica desde su influencia en autores que, como Alberti, convirtieron el fundamento vitruviano en filosofía. Pero también Vignola, Palladio, Serlio, Bernini, Brunelleschi y el mismo Miguel Angel, provienen de la tradición arquitectónica y urbanística vitruviana.

Las bases e influencias de un urbanismo clásico se analizan en el Ensayo Clásico de Pérez Montás desde una perspectiva académica y socioestética, partiendo de un pronunciamiento que se extenderá a toda la línea constructiva y urbanológica postclásica.

Eugenio Pérez Montás nos dice, a propósito de la influencia caribeña del mismo y principalmente de «los tres caribes», lo siguiente:

«En estos territorios insulares, peninsulares y continentales, la civilización europea construyó ciudades, puertos, fortalezas, plazas mayores y murallas abaluartadas con frontones y columnas vitruvianas. (op. cit., p. 101)

El contexto de una obra histórico-teórica y crítica, nos permite reconocer los caminos que ha sabido trillar el arquitecto y urbanólogo Eugenio Pérez Montás, tomando en cuenta lo que él llama Los tres Caribes y Santo Domingo (vid., pp. 101-112), donde en este recorrido y pronunciamiento nos explica la función de CARIMOS y la preservación y conservación de la arquitectura vernácula y monumental.

Pero donde la erudición del arquitecto Pérez Montás se pone aún más de manifiesto en materia de teoría, historia, crítica y estética de la arquitectura, es en el capítulo titulado Historiografía, neoclasicismo y vitruvianismo de cuarta y quinta generación (vid, pp. 115-128), en el cual se explican y se ponen de manifiesto las adopciones tipológicas, funcionales y estructurales desde el pensamiento historiográfico del urbanismo y la arquitectura que va modificando históricamente la clásica visión vitruviana del orden arquitectónico.

Aunque no se cita en este Ensayo de Pérez Montás el libro de Giulio Carlo Argan sobre El concepto del Espacio Arquitectónico desde el Barroco a nuestros días (Eds. Nueva Visión, Buenos Aires, 1973), el mismo sería también un complemento bibliográfico e histórico-crítico de la arquitectura y el urbanismo que se va gestando entre la segunda mitad del siglo XVII y todo el siglo XX.

La cita oportuna del historiador del diseño y la arquitectura Nikolaus Pevsner, nos pone en contacto con una obra ya canónica de éste titulada Esquema de la arquitectura europea (Ed. infinito, Buenos Aires, 1968), completa el itinerario teórico-crítico y refuerza en detalle el argumento del Ensayo. Algunos historiadores de la arquitectura y el urbanismo que legitiman también su argumento analítico y teórico (Ramón Gutierrez, Graciano Gasparini, Spiro Kostof, Carlos Flores Marini, Santiago Sebastian), son tomados aquí como referencia necesaria para construir no solamente una tesis, sino, además, para constituir una doxa crítica o juicio y opinión en torno al aporte del vitruvianismo en la visión y construcción de las ciudades.

Pero es en el capitulo VIII titulado El lenguaje clásico y vitruvianismo de sexta generación (pp. 129-162), donde se explican las coordenadas evolutivas del lenguaje de la arquitectura, tanto clásica como moderna o contemporánea, haciéndose referencia a teóricos como Frank Lloyd Wright, Robert Venturi, J. Summerson, Renato de Fusco, W. Gropius, Bruno Zevi, y otros.

Para el arquitecto Eugenio Pérez Montás, el lenguaje de la arquitectura y el urbanismo es materia y asunto de una investigación cuyos ejes críticos, analíticos e históricos, podemos observar también en otras obras suyas como La ciudad del Ozama (1999), Casas Coloniales (1980), Biografía de un monumento (1979), República Dominicana Monumentos históricos y arqueológicos (1984), y otras obras en colaboración como Arqueología y Antropología Física en la Catedral de Santo Domingo (1998), Monumentos y Sitios del Gran Caribe (1998).

El Ensayo Clásico fue elaborado y escrito a partir del discurso que presentó Pérez Montás, para ingresar como miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia, Sillón F, y que fuera contestado por el Rvdo. Padre José Luis Sáez, S. J., y analizado con precisión académica, erudita, histórica y metodológica.

La travesía teórica, histórica y crítica de este ensayo, promueve en la República Dominicana un conocimiento en torno a la historia de un libro y una visión originaria que ha influido en la arquitectura y el urbanismo dominicanos, pero que también ha motivado la reflexión de jóvenes arquitectos y urbanistas, a propósito de una teoría de la ciudad de Santo Domingo en tiempo, espacio y funcionamiento.

La lectura de este Ensayo clásico (único hasta ahora en el país por su naturaleza y tratamiento), nos mueve a seguir más de cerca las investigaciones y publicaciones del arquitecto, urbanista, historiador y profesor Eugenio Pérez Montás. Los aportes científicos, técnicos y artísticos de este investigador se concentran en una perspectiva humanística recesiva y teórico-crítica, siendo así que la historia, restauración, conservación y estudio de la ciudad de Santo Domingo se han beneficiado de sus conocimientos, descubrimientos y soluciones que lo convierten en uno de los más reconocidos urbanólogos de la ciudad de Santo Domingo de nuestros días.

Los innumerables ensayos, artículos, proyectos, y consultas sobre arquitectura y urbanismo en la República Dominicana, contribuyen al conocimiento de la arquitectura local en un desarrollo específico desde el cual se hace cada vez más sostenible la idea de una arquitectura funcional y un urbanismo constructivo.

En 1986, Eugenio Pérez Montás publica junto al ingeniero José Ramón Báez López-Penha la obra Restauración de Antiguos Monumentos Dominicanos. Planos e imágenes, (Eds. UNPHU Santo Domingo, 286 págs.) Dicha obra representa aun hoy uno de los intentos más provechosos, no solo en cuanto a la problemática teórico-práctica de la restauración de monumentos antiguos coloniales de Santo Domingo, sino, además, en cuanto al conocimiento de un dominio de trabajo y aplicación al espacio histórico-monumental y patrimonial de la ciudad de Santo Domingo. Como arquitecto restaurador y estructuralista, Pérez Montás nos muestra junto al ing. Báez-López Penha elementos y aspectos relativos a la restauración y preservación de las edificaciones coloniales que aún se mantienen como patrimonio urbanístico y arquitectónico de Santo Domingo.

Además, en esta obra se observa el espíritu clasicista del arquitecto Pérez Montás, pero también su inscripción en la poética del vitruvianismo histórico y generacional. En la misma (ver, Apéndice), se ofrecen recomendaciones, tratamientos, consideraciones, normas, procedimientos y planes para la puesta en marcha y consolidación de edificios y técnicas constructivas.

Todo lo cual tiene de una u otra manera su incidencia en este Ensayo Clásico, donde texto e imágenes constituyen un momento de alta significación para la investigación de la tradición clásica en la perspectiva humanística y constructiva de los diversos momentos del vitruvianismo, observables en la historia del urbanismo y la arquitectura. Las ilustraciones y apéndices de esta obra articulan y constituyen el registro teórico y epistémico de la misma, habida cuenta de los ejemplos y documentos visuales e históricos que revelan un marco elegido de investigación, teoría y crítica de la arquitectura y el urbanismo, reconocido en la tradición de los Diez libros de la arquitectura de Marco Lucio Vitruvio Polión.

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