El Estado Palestino

En tres horas no fue posible que Yavé construyera el Universo, en tres horas, es difícil concebir que colapse todo lo creado, pero en tres horas es posible diseñar una paz permanente en Cercano Oriente y fundar el Estado Palestino.

Tres horas fueron las que agotaron el presidente Barack Obama y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu el 18 de este mes de mayo en el Despacho Oval, sede de la presidencia imperial.

En el transcurso de esa larga tenida, el presidente Obama fue explícito, pero no lo suficientemente firme y contundente con su homólogo hebreo para exigirle, ya, concluir la gresca de 61 años con sus vecinos palestinos, acatar la resolución 181 del 27-11-1947 de las Naciones Unidas que dividió el Mandato Británico de Palestina en dos estados, uno hebreo, otro árabe.

Durante esa sentada luenga, también el presidente Obama debió puntualizarle a su colega israelí ceñirse y honrar la Hoja de Ruta del 15-05-2003, cosecha del presidente George Bush jr y que el mismo ex gobernante saboteó y frustró con su conocida dualidad y falsía.

La Hoja de Ruta es el documento más trascendente y ponderado que se ha redactado jamás para finiquitar en forma honrosa para ambas partes litigantes, la querella entre hermanos de padre como son los árabes y hebreos.

Esta semana, el presidente Obama recibirá su homógo egipcio teniente general piloto Hosni Mubarak y al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás y el 4 de junio Obama pronunciará un trascendente discurso en El Cairo, alusivo al embrollo que es el mundo del Islam.

No más plazos. No más excusas.

Arriar las banderas de la beligerencia y honrar los acuerdos que los hebreos nunca honran porque entonces consideran que desaparecerían como entidad estatal, cuando es todo lo inverso.