El factor humano como prioridad

Sin la buena disposición y competencia del personal auxiliar en los hospitales -que ofrece servicios al pie de camas, aplicando análisis de laboratorio y siguiendo órdenes de diferentes médicos- los hospitales tenderán a mostrar agudas deficiencias asistenciales. Los objetivos de proteger salud y vida de pacientes predominantemente pobres pueden quedar lejos de cumplirse. Mantener en situación de precariedad de ingresos con daños a la vida familiar y emocional a la generalidad de las enfermeras conlleva riesgos de incumplimientos.

Arriesgado es también que el sistema de salud no tenga permanente atención a la profesionalidad y nivel técnico del personal hospitalario, incluso desde la contratación y luego con programa para mejorar sus prácticas. La forma organizada y combativa exhibida por auxiliares de centros públicos de salud que protestan con paralizaciones de desempeño introduce un ingrediente de lucha laboral preocupante que obliga a las autoridades a tomar en cuenta los reclamos salariales y de elevación de pensiones para llevar a esos servidores a un trato digno estando ellos, efectivamente, agobiados por el alto costo de la vida, generalmente sometidos a la presión de los horarios anormales de sus funciones y forzados a buscar ingresos adicionales para subsistir. El gasto público y las inversiones en materia de salud deben llegar más allá de las varillas y el cemento, los equipamientos y el suministro.

Las fisuras de un mecanismo legal

Las muertes recientes en San Pedro de Macorís de dos mujeres a manos de exparejas excarcelados mediante grave violación al Código Procesal Penal muestran los riesgos mortales que corren seres indefensos cuando subalternos del Ministerio Público pueden aprovecharse tan olímpicamente de la falta de vigilancia y seguimiento a sus desempeños. Se les ha dejado actuar por la libre con nefastas y repetidas consecuencias.

La ley, efectivamente, concede espacio a decisiones sumarias a partir de acuerdos entre encausados por agresiones y sus víctimas, si estas certifican que han dejado de temer por su seguridad y les consta la ausencia de peligros. Pero la opción legal establecida para desactivar querellas y dar oportunidad al arrepentimiento se delata como horrible grieta por la que se cuelan reincidencias con efectos homicidas.