El fracaso de la campaña mediática del PRD

Ramón Núñez Ramírez
ranr14@hotmail.com 
Los resultados de las principales firmas encuestadoras, Gallup, Penn and Schoen y ahora Greenberg DL, revelan el crecimiento en los niveles de simpatías del doctor Leonel Fernández, las altas cotas de valoración de la obra de gobierno y el fracaso estrepitoso de la campaña mediática contra la presente administración que se inició desde el mismo 16 de agosto del 2004.

En la etapa inicial, la campaña mediática fue dirigida a socavar el nivel de credibilidad de los agentes económicos y, por vía de consecuencia, abortar el proceso de estabilización. Pronosticaron que en diciembre del 2004 la tasa de cambio estaría al 100×1, que no habría acuerdo con el FMI, vaticinaron el fracaso de la renegociación de la deuda externa, la estampida de inversionistas (“el septiembre negro”) por el vencimiento de 35 mil millones en el 2005, pronósticos todos que se estrellaron ante una política económica que en menos de un año logró estabilizar los precios y reactivar el crecimiento.

En sus afanes conspirativos contra la estabilidad cuestionaron las políticas económicas, especialmente la monetaria, atribuyeron la pérdida de empleos en zonas francas a la estabilidad cambiaria, a tratar de erosionar la credibilidad de la Administración Monetaria poniendo en dudas las cifras del Banco Central, a inventar cataclismos locales por el impacto de la crisis subprime en los Estados Unidos y a volver a pronosticar una estampida de tenedores extranjeros de certificados del BC por el volumen de vencimientos de estos instrumentos entre septiembre del 2007 y febrero de este año. Se poncharon en todos.

Ante una estabilidad macro-económica inconmovible, a pesar de las turbulencias financieras y los altos precios del petróleo, trataron de adelantarse a los inevitables cuestionamientos éticos contra el candidato del perredé y dedicaron todos sus esfuerzos mediáticos al tema de la Sun Land y a intentar enlodar al Presidente y sus principales funcionarios.

Insultos, difamaciones, incluso llegaron al extremo de intentar ligar al Presidente con un narcotraficante extraditado por el propio Gobierno; pero mientras más insultan y fabulan, más crece la valoración del Presidente Fernández en los estudios de las más prestigiosas firmas encuestadoras y más se desliza la candidatura del perredé hacia una votación inferior a la obtenida en el 2004 por el candidato Presidente de la administración responsable de la peor crisis económica y social en décadas.

Ante un candidato que carga con el lastre del desastre pasado, ante un candidato carente de discurso, magnetismo y credenciales de estadista, decidieron apelar a la calumnia mediática y la conspiración contra la estabilidad, pero las encuestas les está demostrando el fracaso de su estrategia que será definitivamente derrotada por una avalancha de votos a favor de la estabilidad, el crecimiento y el progreso.