El gobierno no defiende los pobres

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Se fue el 2009 y el número de pobres aumentó, no hay cifras oficiales en ese sentido, pero lo presagia el incremento del desempleo en un año en que la economía estuvo en recesión. Lo que se espera de la política pública es que de manera consistente reduzca el índice de pobreza, pero la pendiente de deterioro que tiene desde hace varios años, combinado con el desinterés gubernamental, que no propicia nada efectivo para revertir la situación, amenaza en convertir el asunto en una bomba de tiempo social.

El PLD tiene muchos años en el poder y ha sido evidente que la reducción de la pobreza no es su prioridad. Las cifras oficiales del periodo 2005-2008 reportan que la economía creció 8.5% como promedio anual, pero resulta que para el mismo periodo la Cepal se refiere a un deterioro del indicador de pobreza, lo atribuye a la caída del ingreso real que  de 2,134.8 pesos en 2005 paso a 1,813.0 pesos en 2008. Para la Cepal el 48.5% de los dominicanos eran pobres y el 17.5% vivía en pobreza extrema, ambas cifras para el 2005, aumentando el primer porcentaje a 50.5% mientras la pobreza extrema se mantenía igual. Los datos deben dar vergüenza.  

Los gobiernos del PLD lo que han hecho es defender un modelo sin sentido para los pobres, sin relación positiva entre crecimiento y mejoría de vida para la población. Con un discurso repetitivo y sin contenido, se han concentrado en la defensa de la tasa de crecimiento de laboratorio, quizás siguiendo el postulado del premio Nobel Arthur Lewis, un economista que sostenía el criterio de que la desigualdad era positiva para el crecimiento y para el desarrollo, creencia basada en la simpleza de que los ricos ahorraban y los pobres desahorraban, y como el capital era esencial para el crecimiento, se justificaba la desigualdad. Vaya perla.

Es de fácil comprobación el deterioro del índice de pobreza reportado por la Cepal; además de la reducción del salario real lo delata el aumento del número de barrios pobres en todo el país, de modo que parte del crecimiento de laboratorio, el chorreo como dicen los economistas, nunca llegó a los pobres.

Es que para los gobiernos del PLD el fin de la política pública no ha sido otro que el control de la tasa de cambio, combinado con el anuncio de un crecimiento de laboratorio, sin asegurarse, como es su responsabilidad principal, que los beneficios lleguen a los pobres, que los compartan, porque participan de las pérdidas. De los números de la Cepal se infiere, por ejemplo con relación a la inversión extranjera directa de los años 2005-2008 (US$1,779 millones como promedio), que los ricos y el gobierno con su voracidad fiscal fueron los grandes beneficiarios del valor agregado, mientras nada les llego a los pobres.

De continuar el modelo, en el 2010 la bomba de tiempo social podría hacer explosión.