El golpe en Tailandia sobrecarga una economía desgastada por las protestas

TAILANDIA-EXPLOSIONES

Bangkok. La economía de Tailandia, desgastada por meses de manifestaciones en las calles, ha recibido una nueva carga con el golpe de Estado dado por el Ejército sin un calendario claro para el restablecimiento de la normalidad.

“El golpe militar no restablecerá la confianza de los inversores ni evitará la ralentización económica”, advirtió la agencia calificadora Moody’s en su último informe sobre el país asiático.

La movilización antigubernamental arrancó en octubre de 2013 y en los meses siguientes, en los que se ocuparon ministerios y abortaron unas elecciones generales, consiguió recortar a la mitad las previsiones de crecimiento para este año.

La Junta Nacional de Desarrollo Social y Económico reajustó a la baja sus previsiones iniciales de crecimiento, que oscilaban entre el 3 y el 4 por ciento, para dejarlas entre el 1,5 y el 2,5 por ciento.   “La prolongada confrontación entre progubernamentales y antigubernamentales hizo su mella en la economía.

Datos oficiales divulgados el 19 de mayo muestran que el PIB se contrajo un 0,6 por ciento en el primer trimestre”, en comparación al mismo periodo de 2012, destacó Moody’s.   Tailandia cuenta con un PIB valorado en 366.000 millones de dólares y una población de 66,8 millones de habitantes, según el Banco Mundial.

Las exportaciones contribuyen en torno al 60 por ciento del PIB; el comercio, el 14,7 por ciento; el turismo, el 7,3 por ciento; y el sector inmobiliario, el 6,7 por ciento.   La partida más importante de las exportaciones comprende productos alimenticios y automóviles, partes y accesorios, seguidos de circuitos electrónicos y electrodomésticos.

Aunque las manifestaciones no han afectado directamente a la producción industrial porque se celebraron principalmente en Bangkok y no en las zonas industriales, sí lo ha hecho el toque de queda impuesto por la junta militar y la incertidumbre.   Dunshyant Sinha, de Frost & Sullivan, calculó que la crisis, si se prolonga, afectará al lucrativo sector del motor en Tailandia.

El experto detalló que Toyota planea invertir 610 millones de dólares para aumentar su producción en 200.000 unidades más, Honda ha paralizado temporalmente la construcción de su tercera fábrica por 560 millones de dólares, Nissan analiza una segunda planta por 335 millones de dólares y Mazda también tiene planes para una factoría.

Los meses de manifestaciones y la asonada sí han tenido un efecto directo en el turismo, cuando Tailandia se había propuesto recibir este año 28,04 millones de turistas.   “Aunque aún es pronto para saber cuántas cancelaciones se han producido por el golpe, tenemos que admitir que afecta a la confianza de los turistas”, destacó la presidenta del Consejo de Turismo de Tailandia, Piyaman Tejapaibul, en una entrevista a un medio tailandés.

Hong Kong suspendió todos los viajes organizados a Tailandia tras el golpe, lo que implica en principio a unas 1.300 personas.   La intervención militar también afectará a los visitantes provenientes de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea, entre otros.

“El número de llegada de turistas en el primer trimestre del año bajó un 5,85 por ciento, comparado al año pasado, y en el segundo ya está en el 8,75 por ciento por detrás del año pasado”, señaló Piyaman.   El Consejo de Turismo de Tailandia y asociaciones y empresarios del sector han aconsejado a la junta que empiece por suavizar el toque de queda, que comienza a las diez de la noche y concluye a las cinco de la mañana, en los principales destinos turísticos de Phuket, Koh Samui, Krabi y Pattaya, para que al menos los visitantes tengan algo de vida nocturna.

Los turistas no son los únicos que han decidido postergar su viaje a Tailandia y empiezan a acumularse las cancelaciones de misiones comerciales y ferias, como USA Fair 2014, que promociona marcas estadounidense y debía celebrarse entre el 30 de mayo y 2 de junio.

La cantante y actriz estadounidense Taylor Swift también ha cancelado su concierto en Bangkok a principios de junio, mientras mantiene su gira por Yakarta, Manila, Kuala Lumpur y Singapur.   Esta situación aleja a Tailandia del estado de normalidad que el jefe de la junta militar, Prayuth Chon-ocha, espera restablecer para levantar el toque de queda y otras medidas que lastran la economía.