El grupo lo encabezan Marichal, Pedro
y Ramón Martínez

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POR FRANK PEÑA
NUEVA YORK.- Ton Piña Cámpora publicó el 9 de mayo en HOY, periódico de República Dominicana, un artículo titulado “Pedro versus Marichal” para decir que Pedro Martínez y Juan Marichal “representan la máxima calidad en materia de pitcheo que ha tenido Dominicana en las ligas mayores”; y yo comparto esa opinión.

En el trabajo aludido está bien clara la comparación de Marichal y Pedro respecto al resto de los lanzadores dominicanos; pero queda sin respuesta lo más importante:

¿Quién es mejor, Pedro o Marichal?

El pitcheo latino entró a las Grandes Ligas en 1914, cuando el cubano Adolfo Luque inició su carrera de 20 temporadas en la Liga Nacional.

Durante un largo camino de 91 años, varios lanzadores hispanos o de raíces latinas han protagonizado hechos trascendentales y brillantes en las Mayores.

He aquí una lista, sin incluir dominicanos, de algunos de los pitchers a los que me estoy refiriendo.

Adolfo Luque, Luis Tiant, Fernando Valenzuela, Dennis Martínez, Mike Cuéllar, Camilo Pascual, Mike Torres, Mike

García, Leffty Gómez, Russ Ortiz, Teddy Higuera, Esteban

Loaiza, Johan Santana, Eduardo Figueroa, Willie Hernández, y John Candelaria.

El primer serpentinero dominicano en llegar a las Mayores fue Juan Marichal, quien debutó en 1960.

Se han dicho, con razón, maravillas de jugadores de posición como Sammy Sosa, Manny Ramírez, Albert Pujols, etcétera, pero el pitcheo es la parte del béisbol que más gloria le ha dado a la Nación y al pueblo dominicanos.

El Salón de la Fama o Salón de los Inmortales es la meta más alta del béisbol; sólo un dominicano ha llegado ahí, y es un lanzador: Juan Marichal.

Después de una cuidadosa revisión de las estadísticas de los 178 pitchers quisqueyanos que habían trabajado en las Mayores hasta el 2004, seleccioné y clasifiqué los diez mejores.

Toda clasificación está sujeta a discusión, pero aún así presentaré al lector un escalafón donde los números dirán cuál es la categoría o rango de cada uno de los referidos lanzadores.

Este es el ranking propuesto:

1- Juan Marichal, 2- Pedro Martínez, 3- Ramón Martínez, 4- Bartolo Colón, 5- José Rijo, 6- Mario Melvin Soto, 7- Joaquín Andújar, 8- José De León, 9- Juan Guzmán, y 10- Pedro Astacio. Juan Marichal, el número uno y el mejor de todos, tiene 243 victorias; siguen Pedro Martínez con 186, Ramón Martínez 135, Joaquín Andújar 127, Bartolo Colón 122, Pedro Astacio 119, José Rijo 116, Mario M. Soto 100, Juan Guzmán 91, y José De León 86.

Marichal perdió 142 partidos, De León 119, Astacio 119,

Andújar 118, Soto 92, Rijo 91, R. Martínez 88, Guzmán 79, Colón 77, y P. Martínez 77.

Pedro Martínez posee un porcentaje de .707 en ganados y perdidos, el mejor de la Historia para pitchers con 200 decisiones. Marichal tiene .631, Colón .615, R. Martínez .605, Rijo .560, Guzmán .535, Soto .521, Astacio .520, Andújar .518, y De León .420

La efectividad de carreras limpias permitidas es quizás el elemento que habla más claro de la calidad de un serpentinero; la de Pedro Martínez es 2.72, Marichal 2.89, Rijo 3.24, Soto 3.47, Andújar 3.58, R. Martínez 3.67, De León 3.76, Colón 3.97, Guzmán 4.08, y Astacio 4.61

Control, variedad de lanzamientos, velocidad y ponches constituyen un arma mortal en el béisbol; esos cuatro elementos coinciden en Pedro Martínez quien tiene 2720 ponches, Marichal 2303, Rijo 1606, De León 1594, Astacio 1561, Soto 1449, R. Martínez 1428, Colón 1317, Guzmán 1243, y Andújar 1032.

En el grupo, la frecuencia de ponches es como sigue: P. Martínez poncha 10.40 jugadores cada 9 innings trabajados, Rijo 7.69, De León 7.56, Guzmán 7.54, Soto 7.54, Colón 7.20, Astacio 7.02, R. Martínez 6.78, Marichal 5.91, y Andújar 4.31

El control y el descontrol quedan al descubierto con las bases por bolas, el elemento más negativo del pitcheo.

Veamos la frecuencia de bases por bolas: Marichal, el de mejor control, permitía 1.82 transferencias por cada 9 innings, 2.41 P. Martínez, 2.99 Astacio, 3.06 Andújar, 3.17 Rijo, 3.36 Colón, 3.42 Soto, 3.77 R. Martínez, 3.99 De León, y 4.05 Guzmán.

Así como el ponche es la herramienta más imponente y burlona

del lanzador, conectar vuelacercas es la forma más efectiva para el bateador burlarse del pitcheo.

Cada 7.6 innings lanzados a Pedro Astacio le conectan un jonrón; a Colón cada 8; Marichal, Soto, y Guzmán 10, R. Martínez 11, De León 12, Rijo y P. Martínez 13, y Andújar 14.

Aparte de José Lima, quien ganó 21 partidos en 1999, cinco de los ranqueados por mí han logrado 20 ó más victorias en una temporada.

Juan Marichal consiguió 25, 21, 22, 25, 26, y 21 triunfos en los años 1963, 64, 65, 66, 68 y 1969, Joaquín Andújar 20 y 21 en 1984 y 1985, Ramón Martínez 20 en 1990, Pedro Martínez 23 y 20 en 1999 y 2002, y Bartolo Colón 20 en el 2002: 10 en la Liga Nacional y 10 en la Liga Americana.

En época de Marichal el lanzador relevista no tenía mucha presencia en las Mayores, pero hoy el béisbol no se concibe sin el pitcher taponero.

Yo, también, he hecho un escalafón o ranking de los mejores 7 relevistas dominicanos en Grandes Ligas; la clasificación quedó así:

1- Armando Benítez, 2- José Mesa, 3- Mel Rojas, 4- Antonio Alfonseca, 5- Pedro Borbón, 6- José Jiménez, y 7- Alejandro Peña.

Sólo 19 lanzadores han podido salvar 300 ó más partidos en las Mayores; hace un par de semanas que José Mesa pasó a formar parte de ese grupo élite, y en la fecha que escribo –15 de mayo del 2005– tiene 305 salvamentos.

Salvar 40 partidos en una temporada no es tarea fácil; Rollie Fingers, John Franco y Rich Gossage, del grupo de 19 con 300

rescates, nunca consiguieron salvar 40 juegos en una campaña.

Y Tom Henke, Doug Jones y Bruce Sutter, también parte del selecto grupo, sólo una vez llegaron a la marca, es decir, 40, 43, y 45 partidos salvados.

Cuatro dominicanos han sobrepasado el obstáculo de los 40 juegos salvados en una campaña.

Armando Benítez rescató 41, 43 y 47 encuentros en los años 2000, 2001 y 2004; José Mesa llegó a 46, 42, 45 y 43 en los torneos de 1995, 2001, 2002 y 2004; Antonio Alfonseca rescató 45 en el 2000; y José Jiménez salvó 41 partidos en el 2002.

Pedro Martínez es el segundo mejor lanzador dominicano; si seguirá en ese puesto, bajará o si alcanzará el lugar número uno es un asunto de tiempo; ahora no puedo contestar esa interrogante.

De todos los ranqueados, Bartolo Colón fue quien más dificultad me produjo, pues siendo un gran pitcher tiene un punto débil: poca variedad de lanzamientos, muchas bases por bolas, y una alta efectividad.

Lo redactado no debe verse como un dogma o ley; es apenas un par de ideas lanzadas al aire, un punto de partida.

frankpena1948@aol.com