El hacinamiento se ensaña contra reos cárcel de Montecristi

Los prisioneros sobrepasan la capacidad de espacio del penal.

Montecristi. El hacinamiento es la palabra que mejor describe las condiciones en que viven los privados de libertad en la cárcel San Fernando.
Este recinto tiene capacidad para 75 personas, pero actualmente alberga a 382, de las cuales 29 son mujeres.
La alcaide de la fortaleza, Niurka María Guzmán, confirmó la sobrepoblación de reos en este penal, pero se rehusó a tocar otras realidades alegando que no tiene autorización para dar más informaciones.
En esta prisión apenas hay seis inodoros y el agua potable es escasa; en ocasiones salen heces fecales cuando los registros de los pozos sépticos se tapan.
Según una fuente, el hacinamiento al que se encuentran sometidos los presos preventivos y los condenados ha generado múltiples enfermedades infecciosas.
“En esta cárcel los presos conviven en condiciones infrahumanas, y algunos padecen sífilis y tuberculosis”, aseguró la fuente al destacar que también carecen de alimentación suficiente y de atenciones médicas.
Los privilegios. A pesar de esas precariedades hay reclusos que pueden pagar determinados privilegios, según la fuente.
“Algunos reos se pasean por la cárcel en pantalones cortos, sandalias y t-shirts y usando celulares, mientras otros se alcanzan a ver amontonados”.
Esta prisión forma parte del viejo modelo penitenciario; la fuente expresó que los reclusos deberían recibir el mismo trato que los implicados en el caso Odebrecht, en cuanto a las restricciones y a los privilegios.
La fuente criticó que mientras a los acusados en el escándalo de corrupción le acomodan las celdas y le pintan el penal, en la fortaleza San Fernando los prisioneros viven como animales.
Manifestó que los reos de aquí viven, comen y se bañan en un mismo sitio, sin que las autoridades tomen medidas.