El hospital Robert Reid y los mangos bajitos

24_09_2016 HOY_SABADO_240916_ Opinión10 A

En el hospital infantil Dr. Robert Reid Cabral en el momento que cualquier ciudadano considere pertinente puede realizar un muestreo de lo patológico en la niñez dominicana, en nuestro centro convergen niños de todo el país y de Haití (con la excepción de Santiago por el Hospital Arturo Grullón) es el hospital de referencia pediátrica nacional. Cuando se discurre sobre este papel hay que contrastarlo con su magro presupuesto de apenas 7 millones de pesos mensuales, y solo llegan al centro 4 millones, porque Promese asume 3 millones por el suministro de medicamentos, que no cubren en su totalidad la cobertura terapéutica. Aunque luzca inverosímil, mientras el Robert Reid recibe pacientes pediátricos de todo el país y cuenta con un presupuesto de 4 millones mensuales, de modo paradójico algunos hospitales construidos por el Estado pero privatizados, reciben del erario por lo menos 25 millones mensuales. Sin embargo muy distinguidos ciudadanos se empeñan en “describir un panorama atroz del hospital”, que “vulnera sus deberes”. Están acostumbrados a coger piedra para los más chiquitos y les gusta tumbar los mangos bajitos.
Desde hace muchos años el Robert Reid desarrolla sus labores por encima de la capacidad asistencial pre-establecida, esa paja en el ojo debieran observarla aquellos “preocupados” por las “dificultades” de asistencia en el hospital. Cierto usted debe esperar su turno que en ocasiones puede extenderse más de lo debido por el exceso de pacientes, pero seguro que se administran servicios de calidad y si el paciente es pobre no tiene que erogar un solo centavo. Contamos con 400 camas, que se movilizan de modo permanente para ofrecer una mayor cobertura. Veamos algunas cifras: en el 2014 se registraron 14,368 ingresos a las salas clínicas, egresando 14,224, con una mortalidad de 843 pacientes. En el 2015 ingresaron 15,666 y egresaron 14,885, con una mortalidad de 663. Esas son cifras frías, pero nos reflejan que pese a las precariedades cada día se aumenta el esfuerzo por desarrollar mayores niveles de eficiencia.
¿Puede el hospital enfrentar el costoso proceso de la cobertura hospitalaria con 4 míseros millones mensuales? No, bajo ningún concepto, no obstante debemos advertir que la necesidad ha obligado a replantear el sistema de ingresos al Robert Reid, a ningún paciente se le exige dinero, pero se ha aumentado la capacidad de trabajo, antes solo teníamos convenios con Senasa, hoy se tiene convenios de trabajo con un buen porcentaje de ARS y el hospital ha creado una efectiva oficina de auditoría médica para presentar los expedientes de los pacientes asegurados y con este proceso se recupera mensualmente cerca de 8 millones de pesos, que contribuyen a atenuar los enormes gastos de la actividad hospitalaria. Porque el paciente ingresado además de suministrársele de modo gratuito medicamentos, se debe incluir en semejante condición, algunas de ellas costosas porque necesitan dietas especiales como los desnutridos, nefróticos, nefríticos, cardiópatas y diabéticos, y no pocas ocasiones la alimentación del familiar acompañante, además los reactivos de laboratorios, los materiales para las imágenes en radiología, oxígeno, ropa y materiales para cama, etc. Reiteramos todo sin exigir retribución a los tutores de los pacientes, salvo los casos de seguro en los cuales los familiares de pacientes no tienen que realizar desembolsos adicionales o copago.
Claro con esta oferta confrontamos el grave caso de la masificación, usted se coloca cerca de la emergencia o de las consultas y podrá observar la avalancha diaria de pacientes. Solo en las consultas de sub-especialidades en el 2014 se ofrecieron 197,915, excluyendo las de consultas pediátricas en general cuyo monto es extraordinario, pero que no tenemos a mano. Se estima que en el hospital se producen más de 20,000 consultas mensuales. Con un agravante, en ocasiones recibimos en la consulta familiares de pacientes que solo lo presentan para obtener una tomografía, o un análisis de laboratorio muy especializado, porque esos procedimientos son muy costosos en otros centros, que mal provoca esta situación: nuestros equipos de radiología y laboratorios tienen ya una sobredemanda (son gratuitos) y por eso en ocasiones equipos como el tomógrafo deben salir de servicio.