El “incentivo” de Wilto

A estas alturas, y tratándose de un hombre público con tantas horas de vuelo, debería saber que en la vida y en la política hay cosas que se hacen pero que nunca se dicen, pero  el senador por la provincia Peravia,  Wilton Guerrero, no acaba de  aprender una lección tan importante. El legislador banilejo no tuvo reparos en declararle a los periodistas, durante una visita al Palacio Nacional, que premió con un “incentivo” de cien mil pesos en efectivo a los agentes policiales que mataron, en un supuesto intercambio de disparos, a tres jóvenes que según la versión de la Policía respondieron a tiro limpio a una orden de detenerse para un chequeo rutinario. Cien mil pesos que esos gentes se ganaron, dice Wilton,  por haberse enfrentado “de manera heroica a seis delincuentes armados hasta los dientes”. Por supuesto, por venir de quien vienen, de un Senador de la República, esas declaraciones han provocado gran revuelo, pues se les considera un estímulo para que la Policía continúe con los desacreditados intercambios de disparos,  responsables  de la muerte de miles de jóvenes de los que todavía hoy no sabemos a ciencia cierta –porque nunca se cumplió el debido proceso que manda un verdadero estado de derecho– — si  la etiqueta de delincuentes que les costó la vida era falsa o verdadera. Y aunque no puede descartarse que en una sociedad acorralada por la delincuencia  mucha gente aplauda, y hasta se proponga imitar, el impropio gesto del senador peledeísta,  lo que este acaba de hacer y confesar es muy peligroso. Matar delincuentes –deberíamos saberlo por experiencia– no acaba con la delincuencia, de la misma manera que la violencia solo engendra más violencia,  camino por el que solo llevaremos más dolor y sufrimiento  a las  familias dominicanas. Y prefiero creer que esa no es la sociedad en la que queremos vivir, y mucho menos dejar de herencia  a nuestros hijos y nietos.