El interiorismo literario de Bruno Rosario Candelier

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Por Pura Emeterio Rondón

Esta edición especial de “Areíto”, dedicada al Movimiento Interiorista, festeja la aparición de esta grandiosa estética literaria en el 25 aniversario de su creación, ya que el 28 de julio de 1990, Bruno Rosario Candelier dio a conocer en Moca los postulados del Interiorismo como el ideario estético del Ateneo Insular.

El Diccionario de la lengua española define Interiorismo como “Movimiento literario fundado en la República Dominicana, que expresa el impacto de lo real en la conciencia, la dimensión metafísica de la experiencia y la belleza sutil con belleza trascendente”. En diversos textos, el creador del Interiorismo, Bruno Rosario Candelier, lo ha definido así: “Movimiento literario dominicano de finales del siglo XX que expresa mediante el lenguaje de la intuición el impacto que lo real produce en la conciencia, la dimensión interna y mística de lo viviente y la belleza sutil con sentido trascendente”.

Dicho movimiento ha sido expuesto por Bruno Rosario Candelier, su ideólogo y principal orientador, con el conocimiento intrínseco y la autoridad que le confieren su carácter de fundador y creador; luego por integrantes del movimiento, como Pedro José Gris, Carmen Pérez Valerio, Tulio Cordero, Ofelia Berrido, Fausto Leonardo Henríquez, Guillermo Pérez Castillo, María José Rincón, Ramón Antonio Jiménez, Emilia Pereyra y otros investigadores, dominicanos y extranjeros, que se han ocupado de la estética interiorista aportando nuevos elementos para su mejor comprensión.

Numerosas antologías han dado a conocer textos de integrantes del Interiorismo en sus 25 años de existencia. Este movimiento literario fomenta la creación y estudia y promueve el conocimiento y el análisis de obras y escritores que abordan la dimensión interiorista que precedieron al movimiento. Es admirable la cantidad de trabajos realizados por Bruno Rosario Candelier, como los dedicados a san Juan de la Cruz, fray Luis de León, Emily Dickinson, Rainer María Rilke, Francisco Matos Paoli, José Luis Vega… Entre los dominicanos analizados bajo esta perspectiva figuran Domingo Moreno Jimenes, Manuel del Cabral, Manuel Valerio, Franklin Mieses Burgos, Máximo Avilés Blonda, Sally Rodríguez, Freddy Bretón, Tulio Cordero, Carmen Comprés, Manuel Salvador Gautier, Ofelia Berrido, Emilia Pereyra, Noé Zayas… En palabras del creador del Interiorismo, “la trascendencia que funda y justifica la Poética Interior del Ateneo Insular es el nombre que identifica los principios de este movimiento literario”.

El Interiorismo constituye un referente de primer orden en el quehacer literario dominicano. La llamada de atención hacia el cultivo del espíritu supone no solo un enriquecimiento notable en las letras del idioma, por su renovación y la creación de nuevas obras, sino una forma de respuesta a un mundo tambaleante por la fuga gradual de los valores que en otras épocas brindaron sustento. Ante el mundo que vivimos compulsivamente materialista e inmanente, la propuesta interiorista de Bruno Rosario Candelier y su grupo contribuyen a la apertura de nuevas posibilidades. A estos dos aspectos mencionados debemos agregar el carácter plural del grupo, donde caben jóvenes y adultos, mujeres y hombres. Su constancia ejemplar, hecha realidad gracias al carácter de honda convicción y tercamente firme de Bruno Rosario Candelier. Enfatizo este carácter plural, tolerante y abierto, porque establece un contraste significativo en un país tan atomizado y lleno de sectas de toda índole, en perjuicio de su desarrollo integral. Es muy digna de imitar la postura tolerante de Bruno Rosario Candelier, que a todos acoge, hasta a sus enemigos declarados. Por eso me identifico con el retrato que de él hace Fausto Leonardo Henríquez: “Anoche, cuando leía la Antología de la Mística, afianzó definitivamente en mí el concepto que tengo de tu persona, a saber, que eres un hombre de Dios. Intelectual, humanista, un “misionero” de vida interior, defensor de lo esencialmente importante en la vida. Tú hablas y escribes por la gente del mundo, como un teólogo laico con convicciones profundas de los valores del espíritu y la trascendencia”.

Un movimiento literario reúne a escritores que comparten objetivos estéticos comunes. El movimiento literario puede consistir en la creación de un grupo de autores que desean formar parte de un conjunto y que se reconocen como integrantes de algo compartido. El Interiorismo redescubre y valoriza, privilegiando una manera permanente de hacer literatura.