El Juan Bosch que yo conocí

El día primero de noviembre se cumplieron 18 años del fallecimiento de Juan Bosch, fundador y presidente durante 21 años del Partido de la Liberación Dominicana. Si hay algunas palabras que resume el papel del compañero Juan Bosch en la vida son las que expresó hace años el reputado intelectual español Juan Luis Cebrián cuando dijo que dejó un legado de dignidad y solidaridad.
Bosch fue un luchador por la libertad y la democracia y nos ofreció ejemplos claros de lo que debía hacerse en la política y lo que no debía hacerse. Fue primeramente un hombre honesto a carta cabal. Durante su corto ejercicio como presidente de la República, Bosch no se manchó la mano hacienda uso indebido de los dineros públicos y combatió valientemente los actos de corrupción cometidos en los gobiernos del Dr. Balaguer y en los del Partido Revolucionario Dominicano. Su compromiso con la lucha contra la corrupción se manifestó claramente en su propio partido donde estableció criterios rigurosos para el manejo de los recursos económicos del Partido de la Liberación Dominicana.
Fue un hombre que actuó en la política con un alto sentido de responsabilidad. Por eso no tuvo miedo en decirle al pan,pan y al vino, vino. No tuvo miedo de llamar las cosas por su nombre. En ese sentido, nunca actuó con demagogia, aborrecía a todo aquel que vivía engañando al pueblo. Su comportamiento siempre estuvo alejado de cualquier tipo de populismo. Siempre tuvo claro el papel de los lideres democráticos y trató siempre de busca salida a los problemas nacionales por la vía de la lucha política
Bosch fue un hombre solidario, luchador infatigable contra la desigualdad social, contra la pobreza y que sufría cada vez que veía como se vulneraban los derechos humanos y como se rebajaba el valor de la vida humana en el país y en el mundo. Fue un hombre comprometido con la igualdad. Cuando hablaba de la justiciar social era a eso a que se refería. Fue un hombre identificado con las ideas de la izquierda democrática.
Durante las décadas de los 70 y 80, una manera como Bosch expresaba su solidaridad con los pobres del país era no montarse en carro Mercedes Benz, vehículo que para esos años era expresión de riqueza.
En el ejercicio de la política fue un gran táctico y un gran estratega. Pero por encima de todo, un gran organizador. Construyó los dos más grandes partidos políticos de la República Dominicana y, específicamente, al Partido de la Liberación Dominicano lo convirtió en una gran escuela de formación política. A ese partido le entregó su vida y lo defendió y lo cuidó como una buena madre cuida y defiende a su hijo.

Ese es el legado que nos ha dejado Bosch. Honestidad, humildad, coherencia política, solidaridad, compromiso con el pueblo. Y son esos los valores que los peledeístas tenemos que tener siempre presentes