El juego cambió

Glenn Davis

El proceso de inscripción de precandidaturas congresuales y municipales a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana, sin duda alguna captó la atención de todo el territorio nacional, sobre todo el cuarto y último día, a pocas horas de finalizar el mismo.

No fue para menos, pues de manera sorpresiva se daban a conocer ante el país, las inscripciones de figuras de la farándula, el humor, youtubers e influencers en las redes sociales, quienes estaban dentro de los postulantes a un cargo electivo por el oficialista partido. Entre los cuales sobresalen los nombres del destacado actor; Aquiles Correa, el productor y conductor de programas radiales; Bolívar Valera (El Boli) y el empresario artístico; Santiago Matías (Alofoke).

Esto provocó la reacción tanto positiva como negativa de muchos dirigentes y simpatizantes del PLD a todos los niveles, así como también, de varios sectores de la sociedad. Pero como siempre los comentarios más ácidos y virulentos, provienen de los afamados viejos robles y de los más apegados a la institucionalidad partidaria.

Usted puede cuestionar su formación académica, si tienen o no méritos políticos para aspirar algún cargo electivo por la organización, si han hecho o no vida partidaria, porque más allá de eso está, lo que esas personas política y electoralmente les puedan representar a cualquiera de los partidos, agrupaciones o movimientos políticos del sistema en la actualidad. Es cierto, que, habría que evaluar el tipo de influencia que transmiten algunos de ellos a nuestra sociedad, pero no es menos cierto, que todos tenemos derecho a reivindicarnos y tratar de que nuestras acciones sirvan de buenos ejemplos.

Los peledeistas deben entender algo, adaptarse a su realidad, “El juego cambió”, frase muy de moda en estos días, pero bastante apegada a la realidad política que se vive a nivel mundial hoy día, y República Dominicana no es la excepción. La gente se hartó de lo tradicional, de que nuestros políticos no se reinventaran, ni siquiera, aquellos mal llamados “revolucionarios y progresistas”, de las mismas caras, y que muchos de ellos entiendan que los partidos son una herencia. Los partidos políticos no le pertenecen a uno o dos individuos, estos son patrimonio del soberano, el pueblo.

“En política se hace lo que conviene”, frase muy utilizada por nuestros políticos tradicionales, claro, siempre y cuando a ellos les convenga. Les guste o no, al PLD es que más le conviene en la coyuntura actual que figuras claves se postulen desde su organización, ya que ahora que la sociedad y sus seguidores por la vía que sea, conocen su intención de participar en política, los van aspirar por la organización que sea. Tenerlos en contra sería un gran dolor de cabeza.

Cabe recordar, que desde el 2001 el PLD es un partido de masas, en todos los organismos y en los cargos electivos “hay de todo, como en boticas”, así que, hay que felicitar al estratega, podemos estar en contra o a favor, pero la estrategia funcionó.