El libro de Amaury Justo Duarte sobre los Partidos Políticos

Ayer tuve el honor de presentar el libro escrito por el estimado amigo Amaury Justo Duarte: LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN LA SOCIEDAD DOMINICANA (1844 – 2014), el cual significa un gran aporte, no solo para el conocimiento de la clase política o intelectual, sino una invitación a la reflexión de todos los sectores interesados o preocupados por el presente y futuro democrático e institucional del país.

Tal como expuse en la presentación del mismo, este libro nos refresca la memoria, ya que el autor expone su pensamiento orquestándolo dentro de los más importantes acontecimientos sucedidos en nuestra vida republicana.

En él podemos encontrar informaciones de acontecimientos históricos en los que se destaca el comportamiento de los partidos, sus líderes o caudillos, que nos conducen a afirmar, que ciertamente todo ha sido una continuación o una repetición. Con saltos, desvíos o variaciones, pero al final todos han trillado más o menos los mismos caminos.

El caudillismo y el personalismo han sido y en cierto modo continúan siendo el eje motor del comportamiento partidista. Continuando vigentes y mantienen sus influencias, han contribuido a lo que comúnmente denominamos como: fragmentación o atomización partidaria. La coherencia no ha sido la práctica común por períodos prolongados, porque siempre terminan imponiéndose los líderes o caudillos y las divisiones.

Sobre el libro se me ocurrió pensar que puede ser interpretado como una especie de huracán, cuando mueve las cimientes en que se ha forjado, si así se le puede llamar, nuestro sistema de partidos. En el se muestran partes íntimas de la sociedad y los sectores de poder.

Acontecimientos históricos que en cierto modo han entretejido lo que se me ocurre denominar como telaraña nefasta, que ha impedido el desarrollo de los partidos de formas institucional, coherente y desligado de los sectores de poder. Capaces de construir proyectos a largo plazo, pero además, con visión de conjunto.

Donde no prevalezca solamente el criterio de los jefes o caudillos y donde cohabitar no se convierte en crisis, para no llamarle tragedia. Donde se respeten los derechos de todos los miembros de esas organizaciones. Donde impere la democracia participativa.

Aprecio el contenido del libro. Coincido en muchos aspectos con lo que expresa el autor. Y en lo que el lector pudiera tener alguna opinión diferente, obliga a profundizar, a fin de determinar quien tiene la razón, puesto que no se trata de operaciones aritméticas, sino de la interpretación de acontecimientos.

De acontecimientos o hechos que considerándolos como cosas del pasado quisiéramos ignorar o desechar, pero resulta más aconsejable recordar los errores pasados para forjar un futuro mejor. Porque ese pasado, que como una especie de cola de cometa o chichigua, hemos arrastrado históricamente, podría convertirse en más grave aún, si para mantener el vuelo se haga indispensable.

En tal virtud, tomando en cuenta lo que Amaury expone, debemos construir una sociedad con partidos, que como voladores, no requieran del peso de una cola tan pesada.