El Limón declara el 23 de Noviembre como el Día de Theodore Chassériau

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Un paseo organizado por el Ministerio de Turismo, en coordinación con las alcaldías de Samaná y del distrito municipal de El Limón, llevó a un grupo de personas amantes de conocer nuevos lugares, del arte y la gastronomía hasta el punto de la Tierra donde nació el genio del romanticismo francés, Theodore Chassériau(1819-1856).
Era un buen día; soleado y transparente. Especial por demás, pues un 23 de noviembre, el pequeño hijo de Benoit Chassériau y Marie Madeliene Couretfue, bautizado en El Limón, hace 200 años, en 1819, por el padre Francois de Paula Mueses, quien encabeza el certificado con estas palabras: “He bautizado, solemnemente, y untado los santos óleos a Theodore…”. Cuyos padrinos fueron Federico y María Antonieta Chassériau, a quienes advierte “el parentesco espiritual”, que ese compromiso conlleva, y refiere como testigos a don Juan Ramírez y a don José Miranda.
Ese sábado, la naturaleza estaba desbordada en sus follajes verdes, con flores de todos los colores y formas. El mar, el cielo azul y el campo, en su gesto visual más cómplice, testigos de este encuentro, donde se produjeron testimonios de aceptación de la presencia del artista, en este lugar que Carmen Miranda recalca: “es donde reposa su ombligo”. El espacio, en el que Chassériau, primero se hizo llanto y después risa.
Carmen Miranda-Levy, artista plástica y diplomática, convertida en la máxima figura desde República Dominicana tras las huellas del Chassériau caribeño, junto a Tati Olmos, encabezaron el viaje de familiarización denominado “Ruta Teodoro Chasseriau”, un recorrido turístico-cultural-gastronómico, reivindicativo, educativo y muy estimulante (con sabor a arepitas de yuca, pan de coco, dulce de yautía y, yaniqueques originales (Johnny Cake ) entre otras ricuras nuevas al paladar).
Jean BaptisteNouvion, descendiente del pintor y presidente de la Asociación de Amigos y Familiares de Chassériau, con sede en París, confirmó que el artista siempre fue considerado como un extraño. Desde que estaba estudiando con el gran maestro Ingrés se le veía como un “alumno diferente”, lo que fue validado por el crítico y poeta Pierre Jules Théophile Gautier Teophile, quien lo describió en su época como un artista “que no era totalmente francés”, por el “extraño exotismo de su obra”. Diferencias, que al decir de Nouvion, se explican “con su nacimiento en esta isla”.
Chassériau en Samaná
Por ahora, se siguen sentando las bases y dejando huellas. Hay ya una estatua del joven Chassériau en el parque Santa Bárbara de Samaná, realizada por el artista Javier Benítez -cuya historia es digna de otro reportaje- pues estuvo abandonada y sin placa hasta que, hace poco, la Asociación Pro-Bicentenario que preside Carmen Miranda, le donó, en vez de una, dos identificaciones, una de ellas para resaltar la efeméride. También el Liceo Francés de Las Terrenas, lleva su nombre (2012).
Delante de su escultura, se realizó un breve acto -en presencia de personalidades y autoridades municipales-, en el que le fue entregada al alcalde Nelson Núñez una copia del acta de bautismo del artista -enmarcada-: “para que sea puesta en un lugar visible del ayuntamiento”.
Miranda aclaró que esta acta, junto a otros documentos, los pudo recuperar en el Ministerio de Asuntos Extranjeros de Francia, ya que “varios fuegos que se produjeron en Samaná devoraron su importante archivo histórico”.
Chassériau tiene día y madrina en El Limón
Hay que ver el entusiasmo de los comunitarios de El Limón, con la idea de tener un Museo Chassériau en su espacio. El alcalde Romelio Jones sabe lo que significaría para el desarrollo de su pequeña comunidad tener ese atractivo que traerá turistas nacionales e internacionales.
La presidenta del ayuntamiento, Bonifacia Fermínse, comprometió junto a todo el edil a contribuir con todo lo que sea necesario para que esto pase, y sorprendió a todos, al leer un edicto del Ayuntamiento en el que declararon madrina del proyecto Chassériau en El Limón a Carmen Miranda, y sobre todo porque convirtieron el 23 de Noviembre en el “Día de Theodore Chassériau”.
Entre las metas que se van cumpliendo, mientras llega el objetivo mayor -el museo-, Bonifacio resaltó la realización de cursos y talleres acerca de la vida y obra del artista, y su intención, de facilitar todo lo que esté a su alcance, para hacerlo posible.
El encuentro con esta comunidad fue una fiesta de alegría y de integración. Orgullo de las mujeres que ejercen la asociatividad para fabricar aceites artesanales de coco y de jengibre, y otros que hacen productos del caucho y artesanías, y los que procesan alimentos, que también quieren aportar. Los jóvenes bailan frente a la recién desvelada imagen de “El baño de Esther” una reproducción, cuyo original, del 1841, reposa en el Museo del Louvre.
Fue un viaje muy especial donde Carmen Miranda compartió su anecdotario en relación a su encuentro con el artista y su obra en el Museo del Louvre, en París, los recuerdos del poeta Eduardo Gautreau de Windt sobre su Samaná de niño, escuchar a César Olmos recitando “Hay un país en el mundo”, de Pedro Mir teniendo como cómplices -a modo de poesía coreada-, a los jóvenes de El Limón.
Este fue este viaje de nuevos sabores, maravillosos paisajes y de fondo y de frente y en la imaginación, la figura de Chassériau, naciendo, siendo bautizado y sorprendiendo a Francia y al mundo con su talento y con todo lo que guardó en su memoria ancestral de este caribe mulato en el que se le hizo luz y color la vida.